La creación surgía cuanto más vacía se sentía.
La puerta era transitada una, y otra, y otra y otra vez.
Cuando por fin se dejó el cual puta con sus consumidores, entendió en la oscuridad que estaba.
Si vieras el tiempo que estuve clavando agujas en los colchones, tan profundas que no se sentían.
Y la seda, tan pálida y suave, pasaron por rutas realmente rotas y oscuras.
Quiso encontrar muchas luces, sin ver que dentro suyo había una, pero no existía.
La lujuria se volvió el perfume diario. Realmente quería existir hacía sus ojos y el del otro.
Entonces comenzaba a pensar en que la vida era innecesaria, así como ella.
Te fuiste por muchos años al balcón, te tiraste mil veces. Eso te gustaba.
Ahora, al cálido abrazo son como mil puñaladas. Esto no es sexo.
Cuando por fin se dio cuenta que eso era más normal de lo que esperaba, se despertó.
-
Autor:
Macaa (
Offline) - Publicado: 21 de mayo de 2026 a las 02:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.