No hay mejor refugio,
no hay mejor hospitalidad
que aquella que se da
en una cocina de campo,
generosa desde siempre
apegada junto al rancho.
Huracanes de aromas
brotan por sus rendijas;
pero mejor saben sus sabores
a sencillas esencias de huerto
y a la multitud de sus verdores:
albahaca, hierba buena, tomillo,
morrón, romero , cilantro...
Rústica cocina de campo,
hermosa por su simplicidad
por sus pintado a humo
y por su barnizado de alquitrán.
Cocinas decoradas con zapallos;
con largas ristras de cebollas,
de ajíes y de ajos.
Olletas negras penden de cadenas
que abrazan la calidez del fuego;
y dentro de ellas su magia:
el caldo, el estofado, los porotos,
la cazuela, el perol o el mote.
Ollas, cacerolas y sartenes
son fuentes de alquimia
de la apartada alquería.
Penden, también de la oscuridad
las carnes secas y el costillar
que lagrimean por el calor
y que mañana serán sabor
sobre una mesa dadivosa,
en un gran plato suculento
que los alimentará a todos,
hasta el errante hambriento.
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Autor:
Edmundo Onofre (
Offline) - Publicado: 20 de mayo de 2026 a las 16:00
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Scarlett-Oru, Osler Detourniel, Pedro Novoa Pavon Novoa, WandaAngel, Daniel Omar Cignacco, Nelly Cevallos - Liora

Offline)
Comentarios2
Excelente poema.
saludos Edmundo Onofre
Muy bello poema.
Te invito sin compromiso a leer mi último poema.
https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-826409
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