*
Los signos vitales
De los vivos
Son claros, encendidos.
Los de los muertos,
Son nulos, apagados.
Y los latidos de los poetas
Son complicados, irregulares.
Están oscilando, tambaleantes
En los puntos medios
De un puente quebradizo
Entre lo que se ha ido,
Lo que se ha quedado,
Y lo que jamás ha nacido.
Aquello que solo por ellos
Puede ser creado.
Al silencio le han dado voz
Al vacío lo esculpieron de letras
A la materia le dieron sentido
Y a la carne un destino
Más alla de la hoz.
*
Demasiado frágiles para vivir,
Demasiado fuertes para morir,
Es la tarea del medium,
En esa delgada línea existir.
Certificar la muerte de los poetas
Es como medir el infinito
Con reglas métricas.
Sus signos vitales
Resucitan cuando los lees
Y tus latidos se vuelven
Complicados e irregulares,
Y ahora palpitan en tu pecho
Todos sus males,
La raíces negras de sus dolores,
Te someten en el sepulcral lecho.
Porque naciste el día que los leiste,
Te inspiraste con su cántico feroz,
En el puente errante
Entre la vida, la muerte
Y aquello que estaba antes
Más alla de la cruz.
*
Eso místico, atemporal, indescifrable
Que solo por ellos
Puede ser escrito.
Es como oír el secreto
De murmurantes piedras,
Como un alud incesante
En el centro de mi corazón,
Como si todos los planetas
Jugaran al ping pong
Usando de tablero la razón,
Así es el palpitar de los poetas.
Especímenes singulares
Que rompen las cadenas
De los moldes humanos,
Cual collares de perlas
Son la joya defectuosa
De algún apócrifo Dios,
Que los corona de espinas
Y hace de su sangre su rubor
Para teñir al mundo de arte
Más allá de lo atroz.
*
Así es el dolor de los poetas
Y ahora es tuyo, por ser lector.
Cayendo, besando el suelo,
Vacilando, como ramas muertas
Por el viento arrastrado
En los limites finales
De un templo en ruinas
Entre el pasado, el presente
Y el futuro que nunca llegará,
Aquello que solo por ellos
Puede ser destruido.
Así es el olimpo de los escritores
Escriben lo que viven
Viven lo que escriben
Es como ver jeroglíficos andantes
Marcados con sellos
Por sus experiencias.
Hasta que te acercas,
Y tomas sus signos vitales
Como las estrellas, brillan
Después de muertas.
Así son las almas de los poetas.
*
Julieta Iallorenzi
30/10/2023
-
Autor:
JULIETA IALLORENZI (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de mayo de 2026 a las 14:36
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, El Hombre de la Rosa, Noa Subin, Mauro Enrique Lopez Z.

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