DIEZ DE FEBRERO

TIJUANO DE BRAVO

 

 

Este a quien ves un poco medio abatido, es un cauteloso engaño a tus sentidos, que ha vencido el tiempo, que fue un admirador de tu hermosura y de ese bello rostro que bendigo, que al final triunfo en la vejez y en el olvido 

 

De las tribulaciones del pasado, madrugando hasta la aurora, sin ser de nadie y sin pensar en nada, prendido de un sueño roto, ahora un nuevo amanecer en el que se habre el cielo para mí y hasta las estrellas puedo alcanzar que hablan de amor y de esperanza 

 

En el entretanto aprendí ya tarde lo se, lo importante que era vivir de tu cariño, de darte en abundancia besos matinales, de preparaté el desayuno y que una flor fuera parte de tu menú.

 

Ignoré por mucho que el hogar no debio de ser tu cautiverio, ni de restrigir tu vanidad, que debi de promoverte alas para que volaras por tus sueños, de quererte pensante, no como un simple objeto decorativo, para que fueras la mujer que estuviera a mi lado, para que brillaras con luz propia por que tarde al final di cuenta de lo que había perdido 

 

Por eso digo que este a quien vez aquí un poco abatido es por la nostalgia de tu presencia a mi lado, que ha vencido el tiempo por que a triunfado en la vejez y en el olvido, por que me quedo en la memoria el 10 de febrero cuando tus ojos y los míos por primera vez se vieron, cuando bailando nos dimos el primer beso, cuando nacieron la razones por las cuales aún te amo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.