El mañana no existía
solo risa, llanto y cielo
martes era sábado
octubre era febrero.
Los ojos eran ciegos
a la angustia y al miedo
el corazón latía tranquilo
siestas sabor invierno.
Un poco de pan era el remedio
leche tibia, el jarabe
y en las tardes estivales
perderme en el ropero.
Algún día llegó el tiempo
y apagó mi gran sonrisa
las tardes hechas trizas
la noche
más y más negra.
Edén, te has perdido
niñez, ya no te encuentro
ni en sueños ni recuerdos
solo en versos como estos.
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Autor:
Bhaskara (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de mayo de 2026 a las 01:57
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z., Daniel Omar Cignacco, El Hombre de la Rosa, Añe Ñandu\'i, Osler Detourniel, Nelly Cevallos - Liora

Offline)
Comentarios2
Un poema profundamente nostálgico que retrata la infancia como un territorio mítico, ajeno al miedo y al peso del tiempo. Las imágenes sencillas —“leche tibia”, “perderme en el ropero”, “siestas sabor invierno”— construyen una ternura cotidiana muy evocadora y auténtica.
El contraste con la llegada del tiempo y la pérdida de esa inocencia está muy bien logrado. El verso “Edén, te has perdido” resume con fuerza simbólica la caída de ese paraíso infantil. Y el cierre tiene una melancolía hermosa: la niñez ya no existe plenamente, salvo en la memoria poética que aún intenta rescatarla.
Muchas gracias por tus palabras, Daniel. Un saludo.
En verdad, que espacio tan atemporal fue aquello que ahora son los viejos tiempos, y sin darnos cuenta en su momento.
Precioso poema.
Muchas gracias, Añe. Pienso que el no habernos percatado de la niñez en su momento, es lo que la hace tan especial. Cada día se sentía como una nueva aventura. Un saludo
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