*Si un día dejo este cuerpo*

Alex R. Palacios

*Si un día dejo este cuerpo*

Si un día dejo este cuerpo,  
no lloren, pues estaré  en un lugar mejor.  
Un lugar sin pendientes, sin “luego lo hago”,  
sin alarmas a las 6 am.  
Canten y digan algo bueno de mí,  
o si no, digan que fui lo peor.  
Al menos así me recuerdan completo.  

Caí tantas veces,  
pero siempre me levanté.  
Con tierra en las rodillas y una risa nerviosa.  
Nunca me rendí,  
aunque a veces fingí que no podía más.  
Nunca olvidé a esos buenos amigos  
a los que tal vez les fallé cuando más me necesitaban.  
Si me leen: perdón. Y gracias por quedarse.

Mi herencia serán esos buenos recuerdos,  
no el carro, no el dinero, no las cosas.  
Serán esas aventuras en las que fuimos piratas  
queriendo conquistar sueños imposibles.  
Las noches sin dinero pero con guitarra,  comprado un refresco  con refil, 
Y unas papas donde comimos y tomamos  todos, los planes que salieron mal y terminaron mejor,  
los “ya vámonos” que se volvieron amaneceres.

Sin olvidar a ella, quien robó mi corazón  
y jamás me hizo caso.  
La vi pasar mil veces en mi cabeza  
con vestidos que nunca se atrevió a usar.  
Tal vez fui cobarde y nunca le dije lo que sentía.  
Tenía miedo de romper la magia  
con un “me gustas” mal dicho.  
Si algún día se entera: fui tuyo en silencio.

Y hoy me despido antes de que llegue el manto estelar.  
No hagan filas, no hagan discursos largos.  
No gasten en flores, se marchitan rápido.  
Mejor beban un buen café, amargo como yo a veces,  
y desvelense  contando lo bueno y lo malo que fui.  
Rían de mis regadas.  
Bloqueen mis terquedades.  
Y quédense con lo único que de verdad fui:  
alguien que intentó. ¡Ser feliz!

Si me extrañan, miren al cielo una noche sin luna.  
Ahí estaré, robando estrellas para seguir siendo pirata...

Y  ella se da cuenta  el viento será mi suspiro pues la ame en silencio.

por: Alex Palacios 

Comentarios +

Comentarios2

  • Daniel Omar Cignacco

    Este poema conmueve por su mezcla de despedida, humor melancólico y gratitud hacia la vida vivida. La voz poética no idealiza su existencia: reconoce errores, cobardías y terquedades, pero también celebra las amistades, los sueños compartidos y la capacidad de seguir intentando ser feliz. Esa honestidad le da una humanidad muy cercana.

    Las imágenes cotidianas —el refresco con refill, las papas compartidas, las noches de guitarra— construyen una memoria afectiva auténtica y entrañable. Y el motivo del “pirata” funciona de forma hermosa como símbolo de quien persiguió sueños imposibles incluso hasta el final. El cierre, con el amor silencioso convertido en viento y suspiro, deja una emoción suave y persistente, como una despedida dicha al oído del universo.

    • Alex R. Palacios

      Gracias poeta Daniel Omar Cignacco, en ese suspiro intente describir muchos momentos, capturar la esencia de momentos de mi vida ...
      Y bueno agradezco su visita a este portal de suspiro donde el amor,vla alegría, la irá, y el desamor se encuentran en versos...
      Saludos ...
      Alex Palacios

      • Alex R. Palacios

        Gracias poeta Daniel Omar Cignacco, en ese suspiro intente describir muchos momentos, capturar la esencia de momentos de mi vida ...
        Y bueno agradezco su visita a este portal de suspiro donde el amor,vla alegría, la irá, y el desamor se encuentran en versos...
        Saludos ...
        Alex Palacios

      • Nkonek Almanorri

        El cuerpo no es sino el vestido con el cual llegamos y nos presentamos en el tiempo de existencia; al morir se deshace de la misma manera, o peor, en que un traje de tela queda tirado en medio de la nada o en cualquier otro lugar; pero hay algo que es importante: antes y desde el primer momento es el alma la que abandona este traje ya inservible y se vuelve a un lugar el cual, casi con total seguridad, es desde el cual llegamos aquí. Yo tengo esa, no fe ni esperanza, sino certeza.

        • Alex R. Palacios

          Así amigo escritor, es la seguridad de saber que es lo que hacemos, si lo hacemos bien o mal, algunos dirán que más da, pero muchos luchamos el día a día, con un traje ya rasguñado por nuestras propias decisiones, y al final vemos que nuestro alrededor son adornos algunos nos entonan y otros solo es como una noche de desvelo en lugar menos indicado despertando con esa jaqueca, pero valor nuestro entorno como parte de nuestro vestido diario dando paso a paso nuestro traje quedará tirado poco a poco haciéndose polvo hasta que nadie recuerde...
          Saludos gracias por su visita
          Saludos
          Alex Palacios



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