Linda tarde, la que la noche me robó,
buena tarde, que la sombra cubrió.
El candente sol, la penumbra se llevó,
dejándome solo y desamparado.
Por las calles vacías mi paso se desliza,
buscando un destello que mi alma avive.
El recuerdo de tu risa, mi única sonrisa,
en esta noche fría que al corazón oprime.
¿Dónde estás, dónde quedó tu voz?
Cada rincón me recuerda tu amor.
Hoy solo me quedan lamentos y heridas,
un sueño perdido, un alma dormida.
La luna asoma su rostro en el cielo,
testigo silente de este desvelo.
En cada plazoleta, en cada canción,
busco en vano el eco de tu voz.
¿Dónde estás, dónde quedó tu voz?
Cada rincón me recuerda tu amor.
Hoy solo me quedan lamentos y heridas,
un sueño perdido, un alma dormida.
Pero aun así, en esta noche sombría,
guardo la esperanza de verte algún día.
Que el alba traiga una nueva luz,
y en ella, tal vez, regrese tu cruz.
"El poeta que no sabe de letras"
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Autor:
El Poeta que no Sabe de Letras (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 18 de mayo de 2026 a las 15:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
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