A una dama

J.ENOC_A

 

Dama de danza distinguida

con tu mirar feroz decretas

tu libre andar y las siluetas

del cantar de un ave alicaída.

 

Si el temple ostenta gran nobleza

y al mundo muestras tu desgana

será propicia mi alma vana

al escribirte en mi torpeza.

 

A la fragancia del jazmín

que emanas ensombrecida

y por la libertad regida

en tus pasos notare el carmín

 

que tantos otros olvidaron.

En fieles hojas de un poeta

será el hogar de tu silueta,

de la doncella que apodaron

 

como damas de jazmines.

Cuando tus pétalos no encuentre

te pensaré en luna creciente

y cuál ausencia en los jardines.

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