¿Vas a tardar mucho? Dime. Son casi las cuatro de la tarde ya. Los perros están hambrientos. Voy poniéndoles de comer mientras llegas ¿Estás más cerca? Me pondré mejor los vaqueros que la falda que tenía pensada —aunque sé que no compartes el cambio de idea—. Mi madre me pregunta que dónde vamos a ir a comer, que dónde y cómo vamos a celebrar este aniversario, que está pensando en cuando ella y papá celebraron los mismos años de casada y qué fue lo que se les ocurrió hacer ¿Está tardando, no? Los perros están ladrando de una manera extraña, han comido pero mirándome entre toma y toma como preguntando qué me pasa, como intuyendo que puede que finalmente no llegues —y eso me ha obscurecido el semblante, creo—. Está sonando, a modo de bálsamo, un piano delicioso, este de Wayne Gratz, y al menos —menos es nada— me está sirviendo para que piense en otra cosa, para olvidarte por un rato aunque sea, quitarte por fin de mi mente y liberarme del peso que me supone amarte; y mirar, aunque autoengañándome, hacia otro lado, uno donde tú no estás, donde se me abre un nuevo vacío, una posibilidad. Oigo por fin un pitido abajo ¿Eres tú?
-
Autor:
Albertín (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de mayo de 2026 a las 11:10
- Comentario del autor sobre el poema: Cualquier contratiempo desata fantasmas fatales...
- Categoría: Cuento
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Salva45, Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Aveces es muy dificil tener paciencia xq
Posí.
Si...
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.