Soy del norte y llegué al sur
siendo ya un hombre maduro,
no hay más razón, lo aseguro
que a vivir mi gran amor.
Aquí, a la orilla del mar,
con un sol resplandeciente,
vivo más intensamente
ese sueño que es amar.
Amanecer a su lado
es sentir, mi renacer
es ver un atardecer
y quedarse fascinado.
Suspiro por inhalar
el aire que ella respira,
pues observó si me mira
que a mí me falta al hablar.
Su indescriptible dulzura
es un arrebol silente,
que hasta en el alma se siente
en dosis de gran ternura.
Tomada de alguna flor,
su inmarcesible belleza
en esencia, es la pureza
que va a adornar nuestro amor.
Classman
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Autor:
Classman (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de mayo de 2026 a las 04:31
- Categoría: Amor
- Lecturas: 2

Offline)
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