Penalización por daño al ejemplar

Cococherry

“¿Libro? Yo digo un cuento corto.

Ya venía carente de hojas; así como en la biblioteca, quedárselo no era opción. Hubo, después de mí, quien no cuidó las páginas. Hoy regresa a mí con más rasgaduras que hojas y sin portada.

Por dentro se lee de tanatología, astros y constelaciones. Mi parte favorita eran las auroras boreales… o, más bien, diría aureolas. Sobre todo cómo Saturno descansaba en el monte de Venus; era el universo doblándose en tela de algodón.”

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.