¿Qué haces hoy?
me pregunté distraída,
mientras el sol incendiaba
las horas detenidas.
—Contemplo cómo arde
la luz sobre la herida—
me respondí en silencio
con la voz ya vencida.
Y el fuego seguía hablando,
dentro de mí, lento y viejo…
¿Y no te duelen los ojos
de mirar tanto el fuego?
—No— me dije despacio—,
ya hice del dolor mi espejo.
Ya hice del dolor…
mi espejo.
La sombra aprende nombres
que la luz nunca entendió,
y hay heridas que se quedan
aunque calle el corazón.
¿Y no te duelen los ojos
de mirar tanto el fuego?
—No— me dije despacio—,
ya hice del dolor mi espejo.
L.T.
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Autor:
LOURDES TARRATS (
Offline) - Publicado: 14 de mayo de 2026 a las 06:50
- Comentario del autor sobre el poema: Amigos (a) mios: A veces el dolor deja de ser una emoción pasajera y se convierte en una forma de mirarnos. Este poema habla de esa convivencia silenciosa con nuestras heridas.” Gracias por leer. Les quiero mucho.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
Comentarios1
—Soy un espejo encendido: cuanto más me hiere la luz, más aprende mi sombra a existir.
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