¿Quiénes conspiraban detrás de aquella puerta?
El fin del milenio cobró su vida
Mientras los idiotas
Bailaban al ritmo de la insania
Su ojo vio lo que no se debía ver
Preso del extravío
Bajó hacia la zona secreta
A medida que sus pasos
Se perdían entre voces cómplices
Fueron enfermos de cobardía
Quienes callaron ante el ocaso del tiempo
Y la desaparición del símbolo
Se produjo una reacción en cadena
En el momento en que trituraron sus recuerdos
El globo completo sucumbió a las develaciones
El país precipitó su propia eyección futura
Porque la anábasis nunca ocurrió
Porque no hubo purificación
Tras el gran enfrentamiento
Porque la mordaza coartó las últimas palabras
Y otras cabezas siguieron rodando
Alrededor de sus cruces y olvidos
No hubo salvación, porque
en esa bajada no hubo búsqueda
solo una fatal coincidencia
solo el testigo involuntario
de una realidad abyecta
hasta el punto de la náusea
nunca hubo anábasis, únicamente
la sombra y su impudicia
únicamente la sangre y su imperio
la vergüenza legendaria en lo develado
en lo terriblemente desnudo
su ojo vio allí donde no se debía ver
y esa fue su roca de Sisifo
y esa fue su ave rapaz
devorándole las entrañas
sobre el cadalso de las conciencias
allí donde abrió lo que no debía abrir
se fraguaba un misterio
un misterio con rostro de sátiro
el giro en la tómbola
le llevó al círculo prohibido
y la anagnórisis cobró su vista
su visión prematura
no hubo verdad sin sacrificio
porque otros seguirán tramando
el tráfico, la ruptura, el reseteo
porque la conspiración es el motor oculto de la historia
¿Quiénes conspiraban detrás de aquella puerta?
Los hipócritas, los megalómanos del futuro
Seguirán parados en la misma línea
Al límite perverso de la realidad
Pero pronto estarán listos
Para hacer el jaque y jugar
Con sus vidas miserables
Porque la noche regresará
Con su llamarada suicida
Porque el dedo mayor
Volverá a encender la fiesta
Al extremo del milenio
Y sus mentes y cuerpos harán combustión
Antes que se enciendan las luces
y la verdad detrás del símbolo
vuelva con su potencia arrolladora
entonces será el momento de decir
¡Hasta nunca!
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Autor:
Salvador Galindo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de mayo de 2026 a las 00:24
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais, Lualpri, Salvador Santoyo Sánchez

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