Promesas

Gabriel Hernán Albornoz

 

Promesas

 

Prometiste nunca irte sola, contigo

ni reembolsarme tu caudal de paz.

Prometiste no dejarme solo, conmigo.

Prometiste una historia feliz sin final.

Prometiste con tus besos derretidos

cada centímetro de mi piel rubricar.

Prometiste que la palabra de “olvido”

 mi vocabulario debía olvidar,

que las costuras de tu espacio tibio

nunca cederían para dentro guardar

en mi mundo completo y bendecido

tus promesas convertidas en deidad.

 

Pero las rompiste a todas…

 

Tu amor me tendió la trampa más dulce

por eso este poema con tinta de lágrima

chorrea de un corazón con herrumbre

sobre un papel donde sueños dibujaba

sin pensar que pocas palabras sin lumbre

tengan a mil preguntas respuesta de nada.

Tus promesas rotas te dejaron ausente

gritando por calor a una hoguera sin llamas

y cuando la noche sin luna me congele

porque el viento sopla tus cenizas voladas,

de pétalos, de rosas negras y sin olores

volveré sonámbulo a mi tumba añorada

de tus besos abstinentes, de mis adicciones

por tus mentiras, tus promesas caducadas.

 

Autor: Elhen Amorado 

 

 

 

 

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios2

  • Henry Alejandro Morales

    Interesante y bonito! Mi estimado poeta, un gran placer la visita a sus letras, gracias por compartir su duelaba por culpa de ese amor roto, saludos cordiales desde la distancia!
    Desde la gratitud y el verso!

    • Gabriel Hernán Albornoz

      Gracias Henry por tus palabras tan estimulantes. Aquel joven que duelaba ese amor, estaría satisfecho que la gente leyera sus poemas. Este poeta maduro lo está, de saber que aquellos versos vuelan en el aire de la web hasta lectores tan gratos como tú. Abrazo a la distancia desde San Francisco, Argentina.

    • Salvador Santoyo Sánchez

      Eso es parte de la adolescencia.
      Pero se disfruta después.

      Saludos poeta Gabriel Hernán Albornoz

      • Gabriel Hernán Albornoz

        Así es mi querido Salvador, en su momento es puro dolor. El disfrute es ahora viéndolo desde lejos y rememorando letras escritas a carne desgarrada. Muy acertadas tus palabras amigo poeta, gracias por ello. Saludos desde San Francisco, Argentina.



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.