LA PRIMAVERA ME ALEGRA EL DÍA

José Mario Calero Vizcaino

 

Y, al terminar el día,
me doy cuenta
de que la vida no es mala.

Se acerca la primavera
y el aire ya huele a mar:
el hielo se ha derretido,
y vuelve ese olor marino,
de sal y de distancia.

Y, al terminar el día,
el frío emocional empieza a templarse,
y siento cómo la tierra
germina y florece dentro y fuera de mí.

Se acerca la primavera,
y el frío se desvanece
hasta el próximo otoño e invierno.
Ya es hora de guardar
las mangas largas y los abrigos.

Y, al terminar el día,
descubro más canas en mi barba.

Se acerca la primavera,
y la calidez de esta estación,
y de la que vendrá después,
hará bien a mis articulaciones
y también a mi ánimo.

Y, al terminar el día,
las heridas del pasado
comienzan a cicatrizar.

Se acerca la primavera,
y el entumecimiento
del invierno duro
empieza a soltar el cuerpo
y a devolverle las ganas de vivir.

Y, al terminar el día,
el letargo emocional y creativo
empieza a rendirse
ante el color del mundo.

Se acerca la primavera.
Y, del mismo modo
que empiezan a abrirse las flores,
vuelven también
las acuarelas, los poemas
y otras formas del asombro.

Y, al terminar el día,
es hora de que las emociones
dejen de hibernar.

Se acerca la primavera:
es hora de cantar,
de reír,
de gozar;
es hora de regalarle al corazón
una pequeña taquicardia de alegría.

Y, al terminar el día,
la pureza del blanco invierno
es sustituida
por la avidez viva de la primavera.

Se acerca la primavera,
y ya han brotado las primeras flores;
incluso el asombro de mi hija
descubre las primeras mariposas.

Y, al terminar el día,
aprecio aún más
la relación con mi mujer y con mi hija.

Se acerca la primavera.
Mi vida se despliega gracias a la familia;
gracias a la familia
soy
y estoy
dentro de una buena sociedad.

Y, al terminar el día,
agradezco las conversaciones surrealistas
con mi hija.

Se acerca la primavera,
y me alegra contemplar
cómo crecen su mente,
su cuerpo
y su motricidad.

Y, al terminar el día,
me siento orgulloso
del desarrollo emocional, mental y artístico
de mi hija.

Se acerca la primavera.
Entre su canto
y su crecimiento como gimnasta,
alimenta mi espíritu
y mi imaginación de su porvenir.

Y, al terminar el día,
sé que no estoy solo.

Se acerca la primavera.
Cómo me habría gustado
haber empezado antes:
probablemente ya seríamos cinco,
o más.

Y, al terminar el día,
lo que permanece
son los recuerdos de la familia:
la de la infancia
y la del presente.

Se acerca la primavera,
y los malos recuerdos del pasado
deben archivarse
en la memoria del olvido.

Y, al terminar el día,
lavamos y guardamos
la ropa de invierno.

Se acerca la primavera,
y los velos invernales
son reemplazados
por la claridad
y por el sol brillante en el horizonte.

Y, al terminar el día,
resumo mis pensamientos
y regreso a mi madre.

Se acerca la primavera.
Me gustaría traerla
para que experimentara
el bienestar de Haapsalu.

Y, al terminar el día,
mis padres ya están
a las puertas de la vejez.

Se acerca la primavera.
Cuántas primaveras
y cuántos veranos más
les quedarán a mis viejos.

Y, al terminar el día,
el apetito sexual de la juventud
es reemplazado
por la experiencia
y por el bienestar.

Se acerca la primavera,
y mi esposa, viajera,
ya me hace falta
entre las sábanas.

 

José Mario Calero Vizcaíno e Inteligencia Artificial

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