Era como esa noche, brillante como el cielo azul en la mañana a las 10 am, tus ojos estaban en el mar, sencillamente lo eran. Fue como verte de nuevo, enamorarse por primera vez, aquello que no se busca pero te encuentra.
El olor a sol es como tu perfume a medio día. Escucharte hablar me susurran las olas. Que bonito día para verte otra vez. No te agites tanto, ve y regresa despacio pero vuelve a mí, cariñosas olas vamos a jugar, Así es el mar, inmenso, sumergible como tú ser.
Al asomar mi rostro te veo, como las montañas me observan, siempre están aunque parezcan lejos, permanecen allí junto a las piedras de colores que el río lleva y desemboca en el mar, sentada estoy en tu arena, mi ser es sensible a ti.
No puedo perderme en ti todo momento, en tu belleza, como es que me cautivas tanto. Tú sabor a sal es vida, esa gusto que se siente con solo escucharte de lejos y saber que disfrutaremos juntos cuando llegue a ti.
Como el agua que corre y corre sin detenerse, sin parar por las montañas, selvas, eres río, ardiente como el jaguar, me invade de nostalgia cada vez que te escucho aullar no es miedo es el recuerdo de que ambos somos niños aún.
Mariposas en el estómago como es que puedo sentirlas y solo llegan como en las flores, como las abejas llegan alimentarse, observó cada detalle, su color es su sonrisa, su belleza y cuánta elegancia mantienes me desvanezco como la arena.
Abro mis ojos que cielo más dulce, como el algodón de caña de azúcar, me miras y te pierdes en mí sabor a café, regare la mañana con tu sombra andante en los cactus no te acerques pero bajo la palmera duerme un poco más.
Regálame tus besos con sabor a frutas frescas, acurrúcame con tus hojas al caer, silencio te escucho respirar amado árbol, respira yo te observó yo vivo por ti, tus ramas son mis venas, tú madera es mi piel envuélveme como un papel.
Encontré tu página envuelta en mi cacao, cuando el colibrí llegue a la terraza y tú vista sean las plantas de plátano y piña ahí estaré como el sabor al chocolate que no se olvida nunca y la brisa rondando está siempre cerca a la quebrada que nunca se calla.
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Autor:
Isabel (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 12 de mayo de 2026 a las 17:55
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, Antonio Pais, Poesía Herética

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