թօҽตα 34

NҽցαԵíѵҽ ตαղ 🍃

 
 
 
 
թօҽตα 34
 
 
 
Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos:
despertarte sin aviso, sin razón, sin pronunciar tu nombre,
como quien evoca toda
la naturaleza intacta.
 
 
Vestirte de blanco aunque el mundo tuyo 
sea más oscuro que el mío;
que mis manos sean raíces
y tú la tierra que no se cansa de recibirlas.
 
 
Eres antigua como el agua
y eres nueva como una estrella
que aún no sabe caer.. pero cae. 
 
 
En tu voz hay sonidos que los ríos desconocen,
Y encausan hacia mí
para que nadie más las descifre,
para que tu idioma secreto 
sea solo mío y no tuyo. 
 
 
Yo, que insultó al mar 
con palabras toscas cuando me calla,
yo, que golpeó las piedras buscando fuego,
encuentro en tu cintura el sur del universo,
el punto secreto donde giran las horas.
 
 
Yo guardo tu voz 
como se guarda el agua en las manos:
sabiendo que se moja,
sabiendo que se pierde. 
 
 
No sé si fuiste mía o si yo fui tuyo,
o fuimos tan solo dos hojas
que el otoño olvidó juntar.
 
Pero esta noche, mientras la lluvia
lame los tejados y no lo evitas 
el viento envía sus pájaros oscuros, más 
tú respiras 
Y eso basta.
Tú respiras,
y el mundo tiene sentido todavía.
 
 
 
 
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