Amo profundamente mis momentos de soledad,
de recogimiento, análisis y metamorfosis,
de búsqueda y estudio de la verdad,
de crear principios, sentido y síntesis.
Amo profundamente mis orígenes,
mis raíces y mi orgullo naciente,
que me libran de desvaríos y excesos
cuando pienso qué haría un antepasado frente a mis males.
Amo profundamente contemplar la dicha de mis seres queridos;
es un éxtasis de orgullo en racimos,
una pausa de mi propio yo
y la entrega fugaz a otra vida y su destino.
Amo profundamente la visión cambiante
de mis paisajes y lugares preferidos,
la evolución inevitable de sus gentes,
ya sean cercanas o apenas conocidas,
y el rastro silencioso de sus cambios.
Amo profundamente el verde, el frescor y la humedad;
también el perdón y la humildad,
la belleza y la fidelidad,
así como la sabia relatividad.
Amo a quien me sostiene cuando flaqueo,
y me aparto de quien me falla o decepciona;
respeto al distinto y al antagónico,
y quiero a quien me enseña
sin intentar cambiar aquello que soy.
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Autor:
Josean100 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 10 de mayo de 2026 a las 12:16
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema- reflexión es del 2017. Espero que les guste. José Ángel.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Sergio Alejandro Cortéz, Osler Detourniel, Sheilo Sanz, Antonio Pais, LOURDES TARRATS, Henry Alejandro Morales, Javier Julián Enríquez, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
Muchas gracias, estimado amigo José Ángel, por este bello poema, en el que se descifra cómo la introspección y autoconciencia, pilares fundamentales de la autorrealización, se presentan como bases para una existencia plena, donde el análisis reflexivo y la transformación interna fomentan la creación de principios sólidos y la comprensión de la verdad universal. Así, la observación del regocijo ajeno, lejos de ser una evasión, representa una conexión profunda, un estado de empatía que eleva el espíritu y amplía la conciencia, que permite una breve inmersión en la trama de otras vidas. En este sentido, la apreciación de la naturaleza en su estado natural, junto con las virtudes de la humildad, belleza y fidelidad, se entrelaza con el reconocimiento de la relatividad de las verdades absolutas, conformando de este modo una cosmovisión equilibrada y sabia.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
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