Me entregué al fondo
Sin saber nadar,
Mantuve la cordura
aunque no aprendí a navegar.
Al menos ahora
Te puedo constatar
Que ya no temo
A la solitaria oscuridad
Donde termine el mar,
Ahí estaré.
Esperando el ciclón,
Queriendo borrar la imagen
De lo que fue.
Ahora soy un naufragio,
Interpreto mundos,
Vuelo alto
Y me derrumbo.
¿Quién predice el ayer?
¿Quién recuerda el mañana?
Me hundo en el presente
Que se percibe firme, desde mi ventana.
No olvido el sonido del piano,
Ni la luna menguante,
Pero es extraño
Conservar imágenes tan intrigantes.
Materiales eran tus caricias,
Inundaban mi lecho en aromas de placer.
Sin embargo, no pienso siquiera volver:
Freno el daño de tus labios grises,
Los cuales desviaron el rumbo de mi ser.
Y, aun así,
Hay noches en que el viento insiste
En pronunciar tu nombre,
Plasmado en olas,
Como si el mar no bastara
Para borrar lo que persiste.
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Autor:
sebaschu (
Offline) - Publicado: 10 de mayo de 2026 a las 00:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

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