Hablando con el alma... (parte 1)

VVM

En algún momento de mi vida fui feliz.  Tan feliz que pensé que nunca terminaría, pero al pasar el tiempo creo que la felicidad se quedó en esos días, y no es que ahora este triste, o que no tenga deseos de reír o disfrutar de lo hermoso que me rodea, solo tengo la extraña sensación que todo perdió sentido.

Disfrutaba tanto sentarme y escribir horas y horas, sin sentido, del amor, del dolor, la desesperanza o lo que fuera, y no recuerdo bien en que momento de mi juventud lo bueno comenzó a parecer nada, doloroso, hasta que ya no escribí más.  Me oculte entre las paredes de una vida extraña.  Creí que era necesario parecer una más del montón y no sobresalir en nada, vivir, pero solo por respirar y no ser capaz de sentir. 

Ya no tenía amigos, ni risas, ni sueños, ni escribir parecía haber sido gran parte de mi adolescencia.  Ciertos días pensé que sería feliz para siempre, que jugaría con mis cartas y nada me detendría, que llegaría un día en el que abriría mis ojos y disfrutaría como llegue hasta ese lugar, pero nada de eso ocurrió.

Es triste, tantas cosas pasaron hasta ahora y gran parte de ellas me hicieron daño.  Fui tan cobarde que no pude salir de esa trampa que me llevo al dolor una y otra vez, comencé a creer que no era lo suficiente buena para alzar la voz y decir todo aquello que mantenía en silencio.  Las letras no venían a mi mente, solo estaba vacía, triste, pensativa, ocupada en hacer feliz a los demás.  Ahora me pregunto porque fue así, si pensaba tan distinto a lo que me decían que tenía que hacer, ¿porque me quede en silencio?,¿porque no rompí ese triste cristal que me mantenía oculta? 

Comencé a ser invisible, ya no era mi vida, era la persona que estaba a cargo de la felicidad de alguien más y ya no importaba lo que pudiera haber en mí, sino poder ser aquello que necesitaban.  Es triste, muy triste ahora que lo pienso.  Haber sido tanto y ahora ya no ser nada, sola, vacía, esperando que solo llegue el día y desaparecer.

Si vienen a mis pensamientos tantos recuerdos felices antes de todo eso, porque tuve buenos, reí, jugué, disfruté cada día antes de él y lo más importante fui capaz de soñar miles de veces.

Salía a la playa muy cerca de casa, a encontrarme con alguien para quien era importante verme, era feliz, era diferente, podía ser yo y así me sentía tan feliz.  Me rodeaba de personas que me hacían sentir tantas cosas, excepto tristeza.

 

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