Porque hay casualidades,
Que se convierten en nuestro mejor momento de nuestra vida,
Y eso me pasó contigo,
Cuando de la nada, te apareciste en mi camino,
No solo dejando sin aliento,
Sino también con algo aquí en mi pecho,
Y con la necesidad de volverte a ver…
Porque un instante,
Se vuelve mágico,
Se hace especial…
Y ese fue nuestro momento,
Cuando estábamos destinados a encontrarnos,
Agradecer a la vida…
Porque nos había puesto en el camino,
Porque descubrimos que en ese momento…
La vida tenía sentido…
Y ese instante…
Aunque no compartimos palabras,
Tan solo una mirada a la distancia,
Tan solo una risa discreta,
Para dejarte entrar a mi corazón,
Tan solo un suspiro que solo nuestros ser escucho,
Y ese silencio…
Donde las almas se encuentran,
Donde quedamos unidos por un vínculo,
Que no solo nos abría las puertas del amor bonito,
Sino que también reflejaba los anhelos del alma.
Y sin una fecha para encontrarnos,
Sin una hora para volvernos a ver…
Nos despedimos con una mirada,
De esas miradas que se hacen con el rabillo del ojo,
De esas miradas tan profundas,
Y con tantos deseos…
Pactamos nuestro segundo encuentro,
Para volvernos a ver,
Para sentirnos aún en la distancia,
Aun en el silencio de nuestra habitación,
Y sentir ese cosquilleo,
Esa ansiedad que uno siente…
Cuando el cuerpo se ha entregado,
Cuando solo con cerrar los ojos….
Es suficiente para empaparse el alma.
-
Autor:
Will (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de mayo de 2026 a las 21:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.