Nadie ve tus lágrimas
arder bajo el silencio;
la lluvia no las calma,
solo enfría su incendio.
Nadie ve el abismo
que se abre en tu pecho,
ni el nombre de esas heridas
que enterró callado el tiempo.
Caminas entre rostros
sin latido ni reflejo,
con una sonrisa rota
y el alma hecha desierto.
Vas ocultando el dolor
tras palabras y silencios,
mientras tu corazón se rompe
en la orilla del tiempo.
Las noches pasan lentas
como un invierno eterno,
y cada recuerdo duele
igual que un hierro ardiendo.
Porque hasta la noche más negra,
sin estrellas en el cielo,
termina naciendo una luz
que ya vivía en tu pecho.
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Autor:
rafaahijones (
Online) - Publicado: 7 de mayo de 2026 a las 15:33
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

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