La costumbre del rostro
*
Abrí los ojos
y el espejo ya estaba mirándome.
*
No devolvía mi rostro:
devolvía mis repeticiones.
*
La misma forma de callar,
el mismo miedo heredado
de doblar ciertas palabras
antes de pronunciarlas.
*
Entonces comprendí
que un laberinto
no siempre tiene paredes.
*
A veces
es una costumbre.
*
Abrí los ojos
y vi pasar
todas mis versiones:
la que fui para otros,
la que inventé para sobrevivirme,
la que todavía se esconde
detrás de una ironía bien puesta.
*
Ninguno era del todo falso.
Ninguno era yo.
*
Había en el fondo del espejo
un cansancio antiguo,
como si alguien
llevara años
imitándome.
*
Quise cerrar los ojos otra vez.
*
Volver a la cómoda penumbra
donde una confunde rutina con identidad,
donde el alma aprende
a caminar de memoria.
*
Pero ya era tarde.
*
Porque abrir los ojos
no consiste en mirar el mundo.
*
Consiste en descubrir
que también nosotros
éramos parte del engaño.
*
Y desde entonces,
cada vez que me reflejo,
tengo la sospecha
de que el verdadero espejo
no está delante.
*
Está adentro.
*
A.B.A. 2026 ©
Amalia Beatriz Arzac
Buenos Aires – Argentina
*
Imagen: Mujer ante el espejo – 1932
Óleo – 162.3 x 130.2 cm – Pablo Picasso
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Autor:
Amalia Beatriz Arzac (
Online) - Publicado: 7 de mayo de 2026 a las 11:28
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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