Recordarte en el olvido del día a día me hace regresar a esos momentos perdidos en el laberinto de mi mente. Ver tu sonrisa era mi anhelo cotidiano; soñaba con despertar y encontrar aquellos ojos que, con su tierno brillo, muestran la fortaleza de una mujer indomable.
Te soñé tantas noches seguidas que terminé considerándome un adicto. En aquellas veladas donde tu ser no visitaba mis sueños, sufría de abstinencia: sediento del contacto de tus manos y sordo de las palabras que solo pronunciaste en mis fantasías de un futuro compartido.
Existen universos alternos; formé múltiples de ellos en mi cabeza. Tantas versiones de nosotros habitan mi imaginación, olvidadas por el paso de los años y difusas por la distancia, pero solo una prevalece en la realidad. El aroma de tu piel es ahora un recuerdo insensible; evoco los sentimientos que me generaba, pero soy incapaz de recrear la sensación física.
El tiempo hace estragos en mi ser. Ayer no era el mismo que conociste, y hoy tampoco soy el mismo de ayer; pero aun así, entre mis cambios, sigues ahí: inmutable y perpetua. Eres la constante que vuelve a mi memoria como ese amor que, paradójicamente, se ha olvidado.
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Autor:
Eulee (
Online) - Publicado: 6 de mayo de 2026 a las 21:31
- Categoría: Sin clasificar
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