Es increíble, cómo a pesar
del tiempo y de la vida,
su rostro de mi mente
no encuentra salida.
Veo sus fotos,
reviso su perfil en internet
su rostro angelical,
su bello cuerpo,
no hace más, que recordarme
aquellos buenos tiempos.
La misma escuela,
durante mucho tiempo,
los mismos gustos,
los libros, la música,
el amor creciendo.
Me dices que ella está bien,
pero no puedo dejar de recordar,
cuando me dijo que se iba lejos,
me dolió muy adentro verla llorar.
Me dices que ella está bien
yo no te creo tanto,
te ruego que le digas,
que jamás he olvidado
su encanto,
mucho menos,
aquel día de quebranto.
Fue mucho el tiempo,
demasiada la espera,
para que aquel día de marzo,
todo se enfriara,
hasta mi llanto.
Los recuerdos permanecen,
la misma escuela,
las mismas paredes,
corazones rotos
que ya no pueden repararse
mientras sigo viendo más fotos
su voz me sigue estremeciendo.
No hay forma de explicar
lo que tan profundo se siente,
un amor mezclado al azar
con pasillos y escaleras,
por las noches un beso ardiente.
Los mismos gustos,
la misma gran escuela,
se han convertido en árboles
los que antes eran arbustos,
y los sentimientos tienen secuelas.
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Autor:
Fernando Miguel Penabaz Castillo (
Offline) - Publicado: 5 de mayo de 2026 a las 14:26
- Categoría: Amor
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Antonio_cuello, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
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