Una reflexión sobre la actualidad social
....
Hay silencios que tranquilizan, que calman.
Que ante el hecho del vital esfuerzo nos descansan,
y que nos brindan aliento.
Y hay silencios que desgastan, que no aplacan jamás lo cruento;
que nos trabajan, que nos atacan,
y al confort de vivir: transformándolo en miedo.
Y este no es un silencio vacío:
es un silencio que silente opera.
Uno que no se anuncia, que no se impone, que no grita,
pero que se instala ...
y que una vez adentro ¡empieza a hacer lo suyo!:
a atormentarnos todo el tiempo.
..
De niño lo llamaban "cuco":
uno que ya venía -el monstruo, que te decían, que te dijeron;
¡que no lo viste nunca por supuesto!
Pero igual: ¡mirabas las sombras y sentías miedo!..
No era el monstruo lo que te inquietaba,
¡era más no saber cuándo se te iba a aparecer!
Y esa incertidumbre, ese espacio impredecible y sin forma,
él era el alimento adecuado y más perfecto:
para que aumentaras a tu profundo miedo.
Con los años aprendiste
-y sin ayuda y con descuidos-
al que una algo que se volvió tranquilizador:
que el monstruo tal no existía; que él solo era un cuento..
¡Pero nadie te avisó que él
iba a ser muy bien reemplazado: posteriormente!..
Ahora el miedo ya no viene con cara y con nombre;
con el anuncio de monstruo, ni con zona ni con horario.
¡El miedo ahora está subyacente en todos lados!
..
¡Viene en fragmentos dispersos,
en noticias sueltas que recibes todo el tiempo!
En relatos incompletos! ¡O aún peor!:
¡en unos, que descritos "en vivo y en directo"!
Y sobre todo, ¡el marco de todo ello
no es ruidoso ni aturdidor!
El temor que es generado
viene en forma de silencio: de silencio atronador..
¡Porque hay algo desconcertante
y por demás perturbador!:
.. lo de percibir que hay si PELIGRO
¡pero de no recibir ninguna explicación!
¡¡Algo que rompe el esquema,
el que supone a la protección!!..
¡El que en su lógica más básica,
se evidencia y se toma, se torna en una acción!
.. Si es que hay fuego, ¡alguien debería decirlo!
y alguien debería apagarlo.
.. Si es que hay riesgo, ¡alguien debería advertirlo!
¡y combatirlo para mitigarlo!
.. Si es que hay una concreta amenaza,
¡¡alguien con poder, con cargo y con armas
debería hacerse cargo!!..
Pero cuando eso no sucede, sino que ocurre lo contrario..
¡Cuando el mensaje oficial es difuso, es incompleto
.. o es simplemente "un cuento diario"! (Una "verdad" ¡inexistente! )
Entonces....
La mente no se calma;
y no descansa;
y no se repara...
¡Y nos consume el alma!
¿¿Y la vida??
¡la vida pierde Su Gracia!
...
¡Y se activa un sordo miedo!
¡y hay un vacío en el estómago!:
en el tuyo .. en el mío.. ¡en tu medio!
Y el cerebro no tolera el vacío:
¡él no sabe ni quiere quedarse quieto!
¡mucho menos frente a lo incierto!..
No está hecho para eso.
Entonces, ¿cuál es su reacción?
¿Qué imagina? ¿Qué proyecta?
¡Que completa la indefinición!
.... y casi siempre EXAGERA
¡No por otra cosa que no sea miedo!;
¡no por debilidad!:
... por una básica supervivencia lo hace
simplemente
Porque ¿entre subestimar un peligro y sobreestimarlo?
¡la biología eligió a lo largo de los años
equivocarse hacia el lado seguro!..
Y así, ... en la ausencia de certezas
¡¡es cuando aparecen las peores consecuencias!!..
...
...
Las peores consecuencias que te cuento:
no son las de que
¡la que de un miedo agudo, que si bien es cierto!.
¿Ese que llega, que sacude ¡y que se va!? ¡Ese es otro!
.... y este, el de ahora es más lento, es más persistente: es más silencioso.
¿Este? ¡este genera una tensión que no se resuelve!
¡Robo con alerta que no encuentra objeto claro!
.. y que, y por si fuera poco ¡¡solución no tiene!!
¡O incluso hasta una incomodidad muy perniciosa,
que no se puede siquiera nombrar del todo!..
A la que, a esa realidad ¿a esa incomodidad en ella?
¡la vives cual que en una ciénaga!
¡Y la que concretas como viviéndote
-en forma personal- en un lodo!...
...
¡Vos sabés que algo no está bien!...
pero... ¡es algo que no se puede señalar exactamente:
ni dónde.. ni cuánto.. ni qué...
..
Y lo más desconcertante,
lo soliviantante y peligroso
¡es que todo a tu alrededor!
(al mío, al nuestro)
¡todo alrededor,
en su versión oficial
está -te dicen pero-
que "está bajo control"! ..
("casi" todo: ... no lo dicen)
Y cuando lo que ves no coincide con lo que te dicen
¿Alli? ¡y así tu mente entra en conflicto!
Y el conflicto es insostenible:
¡no puede sostenerse dos versiones opuestas impunemente!
Sin pagar un muy caro precio...
¿Y en tren de intentar resolver ese intríngulis?
¡el cerebro a veces cambia lo que piensa!:
reprime...
otra vez es duda de lo que siente...
otra vez es se miente ¡y te asegura que está todo bien!
Y en ese proceso ¡casi sin darte cuenta!
pasa algo, ¡sucede algo!:
algo en ti se empieza a erosionar..,
Se erosiona la confianza,
¡la tuya propia en tu propio juicio!
... lo cual es, de todo lo que ES ¡casi lo peor!
...
Pero el tal proceso con respecto a este miedo
¡no es, solo eso!
¡él no termina y no, no, por supuesto!
Porque mientras ese malestar te crece por dentro,
¿por fuera? ocurre otra cosa:
¡algo más sutil y más peligroso!
(... que sucede por fuera
¡y que ocurre por dentro! ...)
....
Que te acostumbras, que ves normal que...
- ¿donde antes había luz? ¡hoy hay penumbra!
- que ¿donde otrora era límpido y seguro? ¡hoy es una pila de basura!
...
...
La primera vez impacta;
¡no la primera vez que sucede!:
la primera vez que te das cuenta,
cuenta cabal de lo que pasa...
La segunda vez ¡te inquieta, te solivianta!
La tercera ¡te molesta, sin duda que te molesta!
... y lo recuerdas ... y lo evocas
Y la cuarta, ¿la cuarta vez?
¡la cuarta vez pasa!:
¡pasa con ingreso preferencial
a lo que denominamos ya "normalidad"!
...
¡Y esto es así,
no porque sea menos grave el hecho en sí!
Sino porque
vos, yo -"uno"..-
ya no reaccionas igual! ¡ya no más!..
¡ya no podés!
....
El sistema en el cual vivimos
-y el propio personal-
¡no está diseñado para sostener
lo que sería una alarma constante!
(-que esto ameritaría-)
Con respecto a eso, por lo tanto
¡el nuestro se protege!
.. ¡y baja el volumen,
y filtra
y degrada la densidad, la calidad, la profundidad,
la contundencia de la triste realidad...
En la práctica ¡su estrategia es que convierte lo extraordinario en paisaje!
Y un día sin darte cuenta bien del todo
¿lo que antes te detenía, te conmovía, te sacudía?
ahora simplemente ¡tristemente! .. ¡ya convive con vos!
Como un ruido de fondo
que molesta,
que está, pero que no te ocupa
Y esto no es indiferencia:
es .. ¡es pesada adaptación!
¡Una cara adaptación!
......
......
......
¡Porque no todo debería volverse normal!
¡Hay cosas que si dejan de doler, no es que hayan mejorado!:
es que hubo algo en nosotros que simplemente ¡dejó de funcionar!
¡Y, ahí, en ese punto es precisamente cuando aparece
otra transformación, otro cambio!
Uno más profundo; ¡una transformación más profunda y definitiva!:
Cuando durante demasiado tiempo
sentís que no podés hacer nada,
¡ya dejás de intentarlo!
¡No porque no te importe
sino porque de alguna manera ..
-de la peor manera: por resignación-
aprendiste que ¿¿intentar algo?? no cambia nada!
¡Y no hay otro aprendizaje más pernicioso!!
¿Este? un aprendizaje silencioso,
¡es uno que se aprende pero que no se enseña!
que se absorbe
del cual uno al final se empapa,
en el cual uno se sumerge,
en el cual te hunde la realidad
Y una vez este instalado
¡el redefine tu forma de estar en el mundo,
ni más ni menos!
Ya no reaccionás igual...
Ya no preguntás igual...
Ya no exigís igual,
¡No porque no sigas viendo
sino porque en el fondo,
ya no creés que hacerlo tenga sentido!
.........
Y entonces ocurre algo curioso:
el miedo sigue, la incomodidad también,
¡pero ¿la respuesta?? ¡la respuesta desaparece!
Y una sociedad que siente ... pero que no actúa,
que percibe ... pero que no reacciona,
que duda ... pero que se calla,
¡Esa, esa no es una sociedad en calma!:
¡Es una sociedad adormecida, contenida!
¡hasta muerta en vida, de alguna manera!
Y para que esto suceda
¡no hace falta imponer demasiado!
¡no hace falta prohibir!
Cuando el sistema de alarma interno
queda alterado, está ya alterado,
Cuando la percepción del discurso no encaja;
el externo, el del sistema,
Cuando el desgaste es constante...
Ahí es
cuando la regulación
empieza a venir desde adentro...
¡porque desde afuera no existe!
Y desde ese Interior,
desde ese Adentro Profundo,
¡más que control?
lo que hay es adaptación!
¡más que producto de una imposición
lo que sucede es que hay resignación!
.....
Y sin embargo ¡algo queda, algo siempre queda!
Queda esa sensación leve, persistente, ¡difícil de explicar pero contundente!
¡de que hay algo que no termina de cerrar!
¡No respiras porque hay un olor a humo que no encontrás de dónde viene!
Pasa como que una alarma que sonó tantas veces
¡ya que no sabes si sigue sonando realmente!
¿y si lo hace? ¡dudas! ¡o dejas! .. o cejas
La cuestión, la cuestión tal vez
¡no se trate de de volver al miedo
ni de vivir en alerta lenta permanente!
Eso no es solución
¡Pero tampoco lo es el anestesiarlo a todo!
¡a uno, a lo que pasa; al efecto de la realidad!
Tal vez de lo que se trate es
de algo, ¡algo más incómodo!:
Que se trate de sostener
-intencional, voluntaria, esforzada y deliberadamente-
La Pregunta, La Duda, la inquisición,
¡no acallarla,
no resolverla rápido,
no entregarla como un facto!
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Hay silencios que descansan
¡y hay silencios que trabajan!
¡Y aprender a distinguirlos
a tales silencios unos de otros
y a sus efectos diferentes, y a sus resultados
-algunos (los menos) auspiciosos- ... !
¡Esta puede ser todavía
La Mejor -sino La Última-
Una Forma de Lucidez:
... ¡para actuar!
¡y para reclamar
que Cambie la realidad!
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Offline)
Comentarios1
Gran poema y te invito al mío sobre el poeta y la poesía.
https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-823970
¡Muchas gracias por tu lectura y comentario! Pasaré, con mucho gusto a ver tus letras. ¡Saludos cordiales desde Uruguay!
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