Diógenes el cínico, eligió la pobreza
como un reproche
a la hipocresía social;
a nosotros nos la impusieron.
Él eligió el tonel,
el manto harapiento y las lentejas;
nosotros no escogimos nada.
Él se despojó para ser libre;
nosotros hemos sido despellejados
para ser prisioneros.
Él mendigaba por convicción
para demostrar que no necesitaba nada;
nosotros lo hacemos
porque la hiperinflación se come todo.
El perro cínico escarbaba el suelo
para encontrar su autonomía;
nosotros hurgamos entre la bazofia
para apaciguar el hambre.
Él enseñaba que el sufrimiento físico
templa el espíritu;
nosotros padecemos físicamente
por la ausencia de medicina,
electricidad y agua.
Él, como un esclavo
pudo escoger a su amo;
nosotros no hemos podido
elegir quien nos gobierne.
No preferimos el éxodo masivo
que nos arrancó hijos,
hermanos y padres.
Lo que para Diógenes fue ascesis,
para nosotros ha sido subsistencia.
Él le pidió a Alejandro
que se apartara porque le tapaba el sol;
nosotros,
en medio de la penuria más opresiva,
nos reímos de nosotros mismos
con memes y chistes.
La filosofía de Diógenes nos enseña
que se puede ser feliz sin nada;
nosotros le mostramos al mundo
que se puede vivir con nada.
03-05-2026
© Derechos reservados 2026
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Autor:
Humberto Frontado (
Offline) - Publicado: 3 de mayo de 2026 a las 12:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, RIVAS JOSE

Offline)
Comentarios2
Totalmente de acuerdo con tus geniales versos! Estimado poeta Humberto, la codicia de algunos hombres frustran nuestra paz en el transitar por los caminos de este mundo ( Planeta Casa), me gustó tu poema. Saludos cordiales desde el estado Barinas Venezuela.
En principio le transmito mis felicitaciones por esa tan buena y certera profesión que tiene usted, la de joder la paciencia; hay que insistir en ello. Me encantó sus palabras en este poema y que dice de la actitud valiente de Diógenes; pocos, más bien casi nadie, optaría por una acción así de valiente y honrosa frente al sistema imperante, frente a la sociedad del consumo en muchos casos absurdo y egoísta, si así fuera - que los hay aunque invisibilizados - serían ferozmente criticados por la mayoría.
Diógenes escarbaba en la basura, en el suelo, para encontrar su libertad y quién sabe si también para mostrar su desprecio hacia la sociedad de su tiempo, la de sus dirigentes y que fueron los primeros en matar la Democracia, la verdadera. Nosotros sin embargo hurgamos entre los restos de nuestra propia miseria y que están en los basureros, lo hacemos para apaciguar el hambre que compramos, y pagamos, con los votos en las urnas.
Un saludo.
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