VIDA CÍNICA

Humberto Frontado

 

     Diógenes el cínico, eligió la pobreza

como un reproche

a la hipocresía social;

a nosotros nos la impusieron.

 

     Él eligió el tonel,

el manto harapiento y las lentejas;

nosotros no escogimos nada.

 

     Él se despojó para ser libre;

nosotros hemos sido despellejados

para ser prisioneros.

 

     Él mendigaba por convicción

para demostrar que no necesitaba nada;

nosotros lo hacemos

porque la hiperinflación se come todo.

 

     El perro cínico escarbaba el suelo

para encontrar su autonomía;

nosotros hurgamos entre la bazofia

para apaciguar el hambre.

 

     Él enseñaba que el sufrimiento físico

templa el espíritu;

nosotros padecemos físicamente

por la ausencia de medicina,

electricidad y agua.

 

     Él, como un esclavo

pudo escoger a su amo;

nosotros no hemos podido

elegir quien nos gobierne.

 

     No preferimos el éxodo masivo

que nos arrancó hijos,

hermanos y padres.

Lo que para Diógenes fue ascesis,

para nosotros ha sido subsistencia.

 

      Él le pidió a Alejandro

que se apartara porque le tapaba el sol;

nosotros,

en medio de la penuria más opresiva,

nos reímos de nosotros mismos

con memes y chistes.

 

      La filosofía de Diógenes nos enseña

que se puede ser feliz sin nada;

nosotros le mostramos al mundo

que se puede vivir con nada.

 

03-05-2026 

 

© Derechos reservados 2026

 

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Comentarios +

Comentarios2

  • RIVAS JOSE

    Totalmente de acuerdo con tus geniales versos! Estimado poeta Humberto, la codicia de algunos hombres frustran nuestra paz en el transitar por los caminos de este mundo ( Planeta Casa), me gustó tu poema. Saludos cordiales desde el estado Barinas Venezuela.

  • Nkonek Almanorri

    En principio le transmito mis felicitaciones por esa tan buena y certera profesión que tiene usted, la de joder la paciencia; hay que insistir en ello. Me encantó sus palabras en este poema y que dice de la actitud valiente de Diógenes; pocos, más bien casi nadie, optaría por una acción así de valiente y honrosa frente al sistema imperante, frente a la sociedad del consumo en muchos casos absurdo y egoísta, si así fuera - que los hay aunque invisibilizados - serían ferozmente criticados por la mayoría.

    Diógenes escarbaba en la basura, en el suelo, para encontrar su libertad y quién sabe si también para mostrar su desprecio hacia la sociedad de su tiempo, la de sus dirigentes y que fueron los primeros en matar la Democracia, la verdadera. Nosotros sin embargo hurgamos entre los restos de nuestra propia miseria y que están en los basureros, lo hacemos para apaciguar el hambre que compramos, y pagamos, con los votos en las urnas.

    Un saludo.



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