Cuando ya las palabras se
Vuelven silenciosas y
Por tanto esquivas,
Es también que
La memoria
Busca la
Razón de todo lo que un día existió:
Existe ese Silencio, frío, que se
Vuelve aclaratorio, honesto,
Aparentemente
agradecido y
al final
Cruel:
Es el que
Nos sitúa en
El mundo
De lo que siempre se
Ha conocido como
La lucidez, ésa
Que nos
Descubre
Qué en verdad somos.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 2 de mayo de 2026 a las 13:58
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 29
- Usuarios favoritos de este poema: El desalmado, Osler Detourniel, Mauro Enrique Lopez Z., Noa Subin, Llaneza, Salvador Santoyo Sánchez, MISHA lg, Daniel Omar Cignacco

Offline)
Comentarios2
¡Qué texto tan potente y penetrante!
La forma en que juegas con el espacio y el silencio dentro de la propia escritura es extraordinaria... Es como si las palabras mismas se dieran cuenta de que deben ceder paso, dejan-do que el vacío entre las líneas haga su trabajo.
"Las palabras se vuelven silenciosas y esquivas" – esa imagen de lo que debería ser comunicativo pero que se esconde, es una manera magistral de describir cómo cuando intentamos expresar lo profundo, a veces la lengua misma se niega a seguir el juego.
Y entonces está ese silencio que no es vacío, sino cargado de contradicciones: frío pero aclaratorio, honesto pero cruel. Ese contraste entre lo que aparenta ser y lo que es en verdad... ¡eso es lo que hace vibrar el alma! Porque el silencio nunca es solo ausencia – es presencia, es energía, es el eco de lo que fuimos y somos.
Es increíble cómo reconoces que la lucidez llega no con las palabras, sino cuando estas se retiran y dejan paso a esa verdad que no podemos esconder más. Ese momento en que el mundo nos muestra quiénes somos en realidad... es un encuentro con la propia esencia, crudo pero necesario.
Agradezco su lectura y su opinión, leyéndola casi, y sin casi, digo que daría para otra escritura al respecto. Siempre he opinado que un foro en verdad no se nutre tanto de lo que se escribe en principio sino qué se responde como aportación.
Decía Luis Borges que: “Un escritor escribe lo que puede; un lector lee lo que quiere”. En realidad el lector, el buen lector, es el que hace al escritor, el que le obliga no solo a escribir sino a ser más exigente con lo que escribe. Su respuesta como lector y observador es un reto, gracias.
Siento una gran responsabilidad al recibir tus palabras, al saber que mi respuesta puede ser un reto para ti.
¡Agradezco infinitamente tu generosidad y tu confianza!
Me comprometo a seguir leyendo con atención y respeto, a ofrecer mi visión con honestidad y sinceridad, para que podamos seguir construyendo juntos este espacio de diálogo y aprendizaje.
Solo la luz entra al entendimiento en la soledad y meditación.
Saludos Nkonek
Cierto Salvador, ciertísimo lo que me expones: solo esa luz que nos acompaña en lo profundo de la madrugada silenciosa es la que entra y nos acompaña, en soledad y silencio hacia la meditación; es cuando creemos entender cosas que leemos y no comprendemos pero que nos hace aún saber mejor otras cosas.
Estar solo no es soledad, en la mayoría de los casos no lo es; es pasar el tiempo en paz.
Gracias por tu opinión.
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