El Costo de mi Nombre
Honro el cuerpo que se partió para darme paso y esas manos que ahora viven cada día sumergidas... erosionadas por el agua, como si el tiempo intentara borrarlas de tanto arrastrarlas para mí.
Te consumiste como una vela para que yo desconociera mi oscuridad. No fue solo desgaste; fue tu tiempo, tu espacio y tu paz lo que pusiste en mi vida, quedándote tú con el frío de la cera derretida.
Te deshiciste para construirme, trozo a trozo.
Te secaste la garganta para humedecer mi paladar
y sufriste mis dolores en un silencio que aturde.
Sé que incluso en la muerte buscarías el apogeo de mi salvación, ofreciendo calidez en mitad del caos y amándome... aunque el mundo sea un desastre, y aunque yo sea el desastre dentro de ese mundo.
No busco felicitarte; no se celebra una entrega de este calibre con frases vacías de calendario.
Gracias por sostener mi existencia, incluso cuando mis caprichos eran puñaladas directas a esas benditas manos tuyas. Más que agradecerte ese plato de comida que no tiene precio, hoy reconozco que es el único hogar que tiene sabor. Es el mapa que me trae de vuelta a la vida.
Hoy me inclino ante ti.
Te pido disculpas por el desgaste de tus canas, por cada gramo de paciencia que tuviste que inventar cuando no te quedaban fuerzas, y por las molestias de haber tenido que cargar con mi destino sobre tus hombros.
Perdona por la deuda que nunca se podrá pagar.
Y por sobre todo, aunque no te lo diga en mil vidas:
gracias por quererme.
Autor: Álvaro Sampayo
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Autor:
Alvaro s. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de mayo de 2026 a las 09:57
- Comentario del autor sobre el poema: En mayo y toda la vida
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: CARMEN DIEZ TORÍO, Osler Detourniel, Antonio Pais, Sheilo Sanz, racsonando, Mauro Enrique Lopez Z., Éusoj Nidlaj

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