Al sentirme sin consuelo en mi camino,
retorné a aquellos días de mi pasado,
esos días que en mí ser fueron de brío,
de tristezas y alegrías en lo andado.
Pude distinguir mi actuación de forma cruda,
rasgué los velos, sin aranas ni mentiras,
recuerdos tiernos y momentos de amargura,
llenos de torpezas y aciertos de esos días.
A mi lado apareció la Señora Vida,
su mirada se posaba en mí extrañada,
¿qué te has hecho hijo? con dulzura preguntaba,
te enredaste a una encrucijada sin salida.
Hoy muerta está tu fe y tu piel está gastada,
¿por qué revives los pasajes de tu antaño?
¿qué buscas en la historia que es cosa pasada?
vivir en el ayer, solo te provoca daño.
Vengo Señora a buscar un poema delicado,
un poema que hablaba de esperanzas y de vida,
una rima que hablaba del amor, por mí anhelado,
un poema que bañé de amargura con mi herida.
No me juzgue Señora yo le ruego,
pues he vivido a todo lo que pude,
mi poesía es suya y es de fuego,
fuego vivo, es de vida, no lo dude.
Andrés Romo
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Autor:
Andrés Romo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de mayo de 2026 a las 00:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Henry Alejandro Morales, alicia perez hernandez, El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios1
La poderosa genialidad de tu pluma se mece en el laberinto de la buena poesia estimado Andres Romo
Recibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Gracias amigo Críspulo por tu comentario, también te envío un abrazo desde México, Andrés Romo.
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