Hay algo de intermitencia en el aire,
un poco de ti que se queda pegando saltos en el ojo.
Si faltaras, digamos,
si de pronto el mundo se pusiera a caminar sin tus pies,
¿Quién me iba a cuidar el amanecer?
Nadie.
Ese lugar donde te sientas a ser el día
se quedaría vacío, como un vaso sin agua,
como una palabra que nadie quiere decir
Si un martes, o un nunca,
tus ojos me miraran sin ese fuego de reconocerme,
yo me quedaría ahí, parado en la vereda de tu cara,
sintiendo que toda la luz que me regalas
me queda grande,
que no tengo manos suficientes para devolverte tanta claridad
Y si te olvidarás de cantar,
si ese mundo que inventas cada vez que hablas se apagará,
¿Qué iba a decir por ahí?
Si mi única verdad es tu voz,
esa manera tuya de nombrar las cosas y hacer que existan.
Si te callas,
me quedo mudo de toda mudez,
sin cielo donde ir a buscar el nombre de la alegría.
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Autor:
Jose Barrientos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de abril de 2026 a las 11:12
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Maby De los Peña, Antonio Pais, Lualpri

Offline)
Comentarios1
Hermoso poema-
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