Tu campera, mi herencia

Anne Black

Tengo tu campera, y usarla me hace sentir tu presencia. Me resguarda del frío de allá afuera y me trae el recuerdo tuyo, sentado en el auto estacionado en la esquina de Timbo y Polonia, esperando nuestra llegada con tu sonrisa expresando alegría cuando nos veías cruzar la calle. Tengo tu campera, es mi herencia más valiosa, un tesoro invaluable. Sin embargo, quisiera tenerte a ti, llegar a casa y verte, saludarte fríamente con un beso, porque nunca supe demostrarlo de otra manera, porque tú tampoco sabías de otra forma. Aunque ambos sabíamos que yo te quería, que tú me querías, como buenos acuarianos, entendíamos el sentimiento de padre e hija.

A veces me siento mala cuando me hablan de ti, y desearía no oír tu nombre, pero es porque no puedo soportar la idea de que ya no estás. La negación me ayuda a seguir este camino de igual manera. Hay ocasiones en las que quiero correr hacia ti, y me choco con la realidad cruel, entonces desespero y quiero llegar hasta el cielo por ti, construir una escalera que llegue hacia una nube que me transporte hasta donde te encuentres, y charlar contigo, hablar sin parar, recibir un consejo tuyo, y luego volver... o tal vez no.

Pero tengo tu campera, y cuando me la pongo, siento tu abrazo, y me traslada a cuando era pequeña, y me veo sentada en la mesa de la cocina con tu campera, con olor a colectivo, con el olor a cansancio, el aroma del frío y felicidad compartida. Ahora es solo eso, un recuerdo con deseos de echar el tiempo atrás.

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Comentarios +

Comentarios1

  • ElidethAbreu

    Querida Anne.
    Todos deseamos echar el tiempo atrás.
    Pero el reloj no lo permite.
    Preciosas letras.
    Abrazos.

    • Anne Black

      Gracias por leerme un saludo



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