I
Por ser mi confidente
el alma te he mostrado en carne viva,
que tú pacientemente
y siempre receptiva,
prestabas atención y en exclusiva;
sin que te sorprendieras
supiste de mis párvulos amores
y cándidas esperas,
que fueron precursores
de tan gratos momentos ulteriores.
Jamás hubo un evento
que fuese por tu verso enaltecido
poniéndolo el acento,
que el tiempo transcurrido
borrarlo del recuerdo haya podido.
Si de mis inquietudes
te di siempre detalles con premura,
en mis vicisitudes
pusiste la cordura
y el bálsamo eficaz en la amargura.
II
Puesto que es evidente
que lo bello en su plena dimensión,
aún siendo diferente
mantiene conexión
en sus diversas formas de expresión;
ha sido mi estandarte
y punto de obligada referencia
la búsqueda del arte,
en lo que por esencia
solemos disfrutar de su excelencia.
Ver en el mar dormido
reverberar del sol iris de duelo,
si Zeus afligido
rasgando el leve velo
sus lágrimas derrama por el suelo;
tan solo es descriptible
teniéndolo al alcance de la vista,
por el vate sensible
el foco detallista
o el lienzo consumado del artista.
No me juzgues serte infiel
si en recurrir a ti no me prodigo
Te llevo a flor de piel,
puedes contar conmigo
porque siempre quiero contar contigo.
-
Autor:
JOSE MARÍA CRIADO LESMES (
Offline) - Publicado: 26 de abril de 2026 a las 06:43
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Tommy Duque, Maby De los Peña

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