Nos dijeron que éramos libres,
pero nacimos con la soga al cuello.
Nos enseñaron a correr sin rumbo,
mientras el ego
nos dejaba ciegos.
Presumen de libertad
con caminar de preso,
cargando un yugo
como animal viejo.
Los pies endurecidos
de andar descalzos en la noche.
Cuando el mundo se vuelve cristal
y devora sueños
con plata, humo
y caladas.
Dice que es libre,
que no tiene camino,
que el mundo es suyo.
Pero duerme en estaciones sin nombre,
sin tierra que lo reclame.
Quema las noches en antros y fiestas,
grita que no le importa el día,
pero en su pecho solo hay cenizas.
Y al final,
solo queda el eco
de una libertad
atada a nuestro ego.
Sergio F.G ©
-
Autor:
Sergio F.G (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 25 de abril de 2026 a las 16:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Jose de amercal, Pedro Novoa Pavon Novoa, Mauro Enrique Lopez Z., EmilianoDR

Offline)
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