Tu café, tus rodillas

el sonido del mundo



Tibio tu café,

Frías tus rodillas,

El romanticismo no ah muerte,

aún sigo con vida

 

En tus ojos veo la luna,

En tu voz escucho cantar al sol,

Los susurro de las estrellas,

Me devuelven el recuerdo de tu voz.

 

Soy un náufrago en tu cuerpo,

A la deriva en tus curvas,

Navegando entre el mar,

Y tú belleza hipnotizante.

 

Vuelvo a tus recuerdos,

Y te anhelo,

Te pienso,

Te tengo y te pierdo 

 

el sonido del mundo

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