¡¡LATIDO! ( soneto recitado)

Mirta Elena Tessio



¡Oh! mañanas azules  del ramaje,
despiertas mis caminos mis senderos
fuerte estallido, selva de veleros,
llevándote mi brote más salvaje,

rompiendo de los puertos su follaje
sencillo cavilar de los jilgueros.
Parece que volaron los guerreros
de labios florecientes, mi paisaje.

Verano fatigoso y florecido
la guerra de tus besos y mi boca
impongo mis verdades y decido,

 quedarme en los enredos, lo prohibido,
quimera que me ampara cuando loca
me brindo ardientemente a tu  latido.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios5

  • Poesía Herética

    Un soneto de gran impulso sensorial, el deseo se expresa con una "deliciosa" intensidad y movimiento, el cierre en los tercetos le da una fuerza extra, donde la voz se afirma con mayor claridad.

    Gracias por compartir, recibe un cordial saludo.

  • Henry Alejandro Morales

    Demasiado hermoso! Mi apreciada poeta; Para mi un inmenso placer el paso por sus letras, para usted; Aplausos y estrellas, saludos cordiales y un gran abrazo desde Venezuela!!

  • Poeta al atardecer.

    Alguien decía que el deseo de un beso de un hombre y una mujer, representa la naturaleza física de ambos; y que la necesidad de estar juntos y sentirse cerca el uno del otro, representa el sentimiento del amor. Cuando estos dos poderes son verdaderos y no se mienten, se logra la unión de lo perfecto; la carne y el espíritu.
    Lindo es leer sus obras de exquisito lenguaje Poeta.
    Le dejo mi saludo y respetuosa admiración.
    Poeta al atardecer.

  • ElidethAbreu

    Querida Mirta, todo el soneto transmite un amor intenso, casi combativo, donde naturaleza y pasión se funden. Para cada lector, sugiere una entrega consciente al deseo, con imágenes que oscilan entre lo salvaje y lo íntimo, dejando una sensación de vértigo emocional y belleza sensorial.
    Que el latir de la poesía nunca te falte ni la grande de compartirlo.
    Abrazos.

  • Javier Julián Enríquez

    Muchas gracias, estimada amiga Mirta, por este bello soneto, en el que se percibe cómo evoca la efervescencia de la naturaleza estival, personificada en la figura de un «Verano fatigoso y florecido», que irrumpe con una intensidad avasalladora. Así, la oposición simbólica entre los «besos» del verano y la «boca» del yo lírico, en conjunto con la imposición de certezas y determinaciones individuales, sugiere una dedicación ferviente y deliberada a la vivencia sensorial y emocional. A este respecto, la elección de permanecer en los enredos y lo prohibido, así como en la «quimera que me ampara», denota una voluntad de sumergirse en lo irracional y lo fugaz, buscando de este modo refugio y vitalidad en la entrega incondicional al latido ardientemente anhelado. En ese marco, se diría que el poema aborda una exhaustiva indagación de la pasión, el compromiso y la exploración de una verdad existencial en la experiencia perceptual, al sustentar la premisa de que la esencia vital auténtica se manifiesta a través de la inmersión voluntaria en lo prohibido y lo irreal, donde el ser se entrega completamente a la pulsión vital.
    Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo de luz con mi más afectuoso aprecio



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.