Miro maravillado tu figura
que tiene la blancura de la nieve,
tan absorto contemplo tu relieve
con albo acompasado de ternura.
Imploro yo a los dioses con premura
que a tu lado me lleve la hora breve
el día que a los cielos yo me eleve
y así gozar dichosa sepultura.
Meciéndome contigo bella luna,
consigo desprenderme de mis dudas
borrándose los pasos del camino.
Se alisa del desierto toda duna
con mucho que me exiges y me ayudas
con tu manto cubriendo mi destino.
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Autor:
Joan Vivancos (
Offline) - Publicado: 23 de abril de 2026 a las 00:12
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 32
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, alicia perez hernandez, Daniel Omar Cignacco, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., racsonando, Pedro Novoa Pavon Novoa, CARMEN DIEZ TORÍO

Offline)
Comentarios2
Y que el destino sea poesía.
La belleza de la poesía se plasma con la genil palabra escrita en los versos estimado Joan Vivancos
Abrazos de amistad desde España
El Hombre de la Rosa.
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