... Nunca la había soñado como anoche.
Despierto la miraba sin tenerla,
y en mis sueños jamás logré encontrarla.
anoche, sin llamarla
llegó
una y otra vez, como plegaria insistente
repitiéndose en la noche
linda y extraña
Me desperté,
y en el filo del silencio que inundaba todo
susurré su nombre
como quien reza sin Dios.
Apenas un hilo de voz rozó la oscuridad
Como si temiera perderla, y entonces, a hurtadillas
como ladrón que no lleva nada,
quise robarla un instante,
traerla conmigo
quedarme con ella
aunque fuera solo el eco de su nombre.
Y en esa noche inmóvil,
con los ojos abiertos en lo oscuro
me pareció injusto
que ocurriera ahora,
cuando juré no pensarla más.
Tal vez me pensaba
Eso quise creer.
Tal vez su nombre, al susurrarlo,
era un puente.
O tal vez solo era yo,
quebrándome tan dulcemente
en la penumbra,
aprendiendo por fin
que hay amores que se roban así:
sin tocarlos,
susurrándolos
en la noche.
@M. Reyes. Fuentes. Todos los derechos reservados. (incluso los vacíos entre los versos)
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Autor:
Marcos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 22 de abril de 2026 a las 18:52
- Categoría: Amor
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Emilia🦋, alicia perez hernandez, Antonio Pais, Sheilo Sanz

Offline)
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