¿De qué te jactas Jilguero?

racsonando



¿De qué te jactas Jilguero?

Oh jilguero…

¿de qué te jactas…?

—late… late… deuda…—

¿De qué te jactas, jilguero,

si tu pluma y tu vuelo

también lamen el suelo?

—cruje… cierra… jaula…—

—no eres libre…—

No es libre tu canto, jilguero,

si se compra tu jaula

en el baúl de Don dinero.

—nombra… doma… posee…

Volar no te hace ligero…

—li… ge… ro…—

desconfía… porfía…

—por… fí… a…—

 

¿A quién vendes tus polluelos?

—som… bra… nido…—

Pules barrotes cantando,

los nombras cielo y abrigo;

te vuelves fiel centinela

del filo que te anida.

—custodia… costumbre…—

—jil… gue… ro…—

—pri… sio… ne… ro…—

Trinos grandiosos elevas,

a dioses de cabeza fría;

—peso… precio… peso…—

cantas alto…

y obedeces la lu…

—z—

que te cie… ga cada día.

 

Tu jaula sigue lustrosa…

—lus… tro… sa…—

lúgubre…

—lú… gu… bre…—

y som…

—bría…—

—sombría… sombría…—

 

—sella—



Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.

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  • Autor: Racsonando (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 22 de abril de 2026 a las 10:06
  • Comentario del autor sobre el poema: ¿De qué te jactas, jilguero? es un poema coral que se despliega como un salmo crítico: una voz que invoca, cuestiona y desmantela la idea de libertad cuando esta se encuentra condicionada por el poder y el hábito. A través de la figura del jilguero —ave de canto bello y aparente ligereza— el texto revela una tensión profunda entre voz y obediencia, vuelo y encierro, luz y ceguera. El poema no denuncia desde el grito, sino desde una ritmicidad contenida, casi ritual, donde el coro no acompaña: representa la estructura que nombra, domestica y legitima. Su lenguaje, deliberadamente depurado, apuesta por una sencillez que no reduce, sino que condensa sentido, permitiendo que la imagen y el silencio completen la experiencia. 🌫️ Descripción Este poema propone una experiencia sonora y simbólica en la que la palabra se fragmenta, se repite y se resignifica. Las voces —solista y coro— construyen un espacio donde el canto se vuelve pregunta, y la pregunta, revelación. La jaula no es solo un objeto: es una condición. El canto no es solo expresión: puede ser también adaptación. Y la luz, lejos de iluminar, puede cegar. En esta pieza, la poesía se acerca a lo escénico y a lo musical para configurar una liturgia de la conciencia, donde cada verso resuena como eco de una verdad incómoda: a veces, aquello que creemos libertad… es apenas una forma más sutil de encierro.
  • Categoría: Sociopolítico
  • Lecturas: 21
  • Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Antonio_cuello, Poesía Herética, Enrique Fl. Chaidez, Osler Detourniel, Antonio Pais, El Hombre de la Rosa, Lualpri, Freddy Kalvo, Javier Julián Enríquez, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Carlos Baldelomar
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Comentarios +

Comentarios3

  • El Hombre de la Rosa

    Cuando las letras versan de la vida el trovador se extremece de felicidad estimado Racsonando
    Saludos desde España
    El Hombre de la Rosa

  • Salvador Santoyo Sánchez

    👍🏼👍🏼👍🏼

  • Carlos Baldelomar

    me parece mi estimado un poema trabajado magistralmente.
    como siempre es un placer leer todos tus escritos.
    un abrazo



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