Alarido germinal

de arena

Llevo anturios por orejas,
si orino vuelan oropéndolas.
Espanto escarabajos,
con mis dedos–oruga.


Crisantemos mis rodillas,
profundos e inamovibles mis pies.
Mi ombligo es un caracol,
todo en mí, nace y huye.


Lloro y solo crecen,
   lloro y ya me atacan,
      lloro y más me hunden,
         lloro y comienzan a nacer.


Ya saben que si grito,
solo ahí
se abren capullos.

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