Yo pensé...

Jhetse

....

 

Yo pensé en un principio para todo,
un principio que acababa en final
y el tiempo cual medida de un periodo.

Y al nacer un propósito especial,
quedaba sin transfondo en la memoria
y en los laudos de amorfo tribunal.

Hay empeños que dejan triste historia,
no temen a los juicios de los credos
ni a penurias dictadas por pretoria,

pero llega el final de los sangredos
pues por ley, todo pasa, todo llega,
y es entonces cuando aparece el miedo;

ese miedo que encoge, que doblega,
sin quedar nada ya que lo compense
pues la última justicia ya no es ciega;

ese miedo que vive en el suspense
mientras llena los negros corazones
que se agotan en números circenses,

siempre útil en legados de guiones
para adeptos, los acólitos de huellas
que pisan ignorantes y bufones.

 

Yo pensé en las figuras de parellas,
en piedras reposadas de celerios
donde siempre anidaban las sisellas;

monolitos carentes de misterios,
caras viejas, los lienzos de cincel
para losas de pobre cementerio,

las heces que rellenan un pastel,
no visibles al fundirse en su masa
y ocultas en los vacuos a granel,

lipomas provocados por la grasa,
inanes para vida, para muerte,
que dejan en imagen tabla rasa.

Yo pensé en un principio para todo.
Mal pensé, gran error de pensamiento,
gran error en la forma y en el modo,

mal pensé, por ausencia de talento,
por error en el modo y en la forma
de poder entender al sentimiento.

....

Cuando vienen heladas soledades
a cantar de aventuras y promesas;
cuando llegan desnudas y posesas
entre tantas verdades;

cuando niegan favor de cualidades
y refugios de lágrimas ilesas;
cuando traen sus mañas de diablesas
sin luz en humildades;

ay, no habrá ni cercanas ilusiones
ni el tesón de lejanas esperanzas
con calidas visiones;

ay, destino sin las firmes alianzas
de las locas y mágicas pasiones,
sin claras alabanzas.

....

Pobre ciencia..., se mueve por encargo
y arrodilla ante el oro pervertido;
su andar es dirección con dos sentidos
y optará en el más rico, corto o largo.

La pobreza es estética en letargo
con el aire dando eco a su ronquido,
y es un sueño, de una vida sin ruido
que sueña la riqueza, sin embargo...

Pero claro, por ciencia se la adula
y ella elige lo más compensatorio,
pues la coba es incienso que especula;

y este incienso, por ser olor notorio,
bien sabe hacer sus números, calcula,
dónde está el interés con abalorio.

°°°°

 

Jhetse

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