Ese día lloré a tu lado,
me abrazaste y te dije:
“Si un día me faltaras,
¿a quién haré reír?”.
Sonríe siempre, papito,
quiero guardar atenta
las sonrisas sinceras
que arrancan mis travesuras.
Sonríe, papito, sonríe,
que por ti son mis piruetas.
Perpetúo en mi mente
ese sonido que inspira
a seguir mil caminos,
sin temor y sin recelos.
Más que soberbia la mía:
ser la niña de tus ojos,
ser tu alegría y tu orgullo,
y puede que marche primero.
Y me abrazaste respondiendo,
como a otra ocurrencia mía,
con la sonrisa plena:
“No pienses en ello”.
Pero te fuiste sin aviso,
sin darme tiempo,
sin que pudiera cuidarte,
sin poder despedirme.
Sin embargo, hoy escucho,
en senderos inciertos,
en alegrías o dificultades,
en errores o aciertos,
ahuyentando pesadillas,
tu risa victoriosa,
resguardando mi vida.
Bendigo la tuya con una sonrisa.
-
Autor:
Silvana Ibáñez (
Offline) - Publicado: 21 de abril de 2026 a las 10:43
- Categoría: Amor
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Yessica Ibañez, Noemí Silva, ANGHELUZ., Daniel Omar Cignacco, El Hombre de la Rosa, Salvador Santoyo Sánchez, Lualpri

Offline)
Comentarios4
Sonríe, papito, sonríe
y así lo recordamos!!
De los poemas más lindos y tristes que he leído. Muy bueno tu trabajo.
Muchas gracias Noemí. Que bueno que te haya llegado! Es muy sentido porque fue vivido. Saludos desde Paraguay!
Bello poema.
Y me tomo el atrevimiento a invitarte a mi primera novela de narrativa gratuita : https://www.bubok.es/libros/284084/el-colombofilo-de-flores-y-la-cifra-infinita
Saludos poéticos.
La poesia es la escritura soberana que la pluma escribe para el placer del que la escribe estimada Silvana
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.