Cuando en mis huesos la inacción florece
juicios ingratos entran en mi vida
y un rosario de cuentas aparece
entre los labios de la despedida.
¡Me convocan presencias tan extrañas
con voces mudas que hablan por mi boca,
que una lágrima pende en mis pestañas
cristalizada como dura roca!
Con las letras del llanto dejo escrito,
de mi vida, el acierto y el fracaso
y en el tránsito pierdo mi bagaje.
Y abrazada a las sombras del ocaso,
voy sin pena ni gloria al infinito
desnuda, sola y libre de equipaje.
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Autor:
Rosario Bersabé (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 21 de abril de 2026 a las 02:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 85
- Usuarios favoritos de este poema: Ferran Sorel, Lualpri, RIVAS JOSE, Tito Rod, Mauro Enrique Lopez Z., Salva45, Daniel Omar Cignacco, Poesía Herética, El Hombre de la Rosa, ElidethAbreu, Javier Julián Enríquez, racsonando, Mª Pilar Luna Calvo, Salvador Santoyo Sánchez, Noa Subin, El desalmado, rosi12, Rafael Escobar, Patricia Aznar Laffont

Offline)
Comentarios7
Hermosos versos, poeta!
Muchísimas gracias, Ferran,
Hermoso poema! Saludos cordiales desde el estado Barinas Venezuela.
Muchísimas gracias, Rivas.
Saludos,
Precioso poema Charo. Saludos
Muchísimas gracias por tu visita y comentario.
Saludos.
Bello poema.
Y me tomo el atrevimiento a invitarte a mi primera novela de narrativa gratuita : https://www.bubok.es/libros/284084/el-colombofilo-de-flores-y-la-cifra-infinita
Saludos poéticos.
Muchísimas gracias por tu visita.
La poesia es la escritura soberana que la pluma escribe para el placer del que la escribe estimada poetisa y amiga Rosario
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Muchísimas gracias por venir a comentar mis letras.
Querida Rosario, no necesitamos equipaje para ese viaje final como bien lo dice tu soneto.
Tanto que acumulamos y nada de ello importa.
Despojada de exceso de equipaje el alma viaja libremente y ligera.
Abrazos y bendiciones,
.
Cuánta razón tienes, Elidhet. Gracias por venir a comentar.
Abrazos 💋
Abrazos.
Muchas gracias, Rosario, por este bello soneto, en el que se puede percibir cómo la introspección, al enfrentarse a la inacción, puede suscitar juicios internos y la percepción de consecuencias inevitables, que se manifiestan como una carga de deudas pasadas derivadas de la despedida. En este sentido, se diría que la presencia de entidades intangibles, comunicándose a través de la voz, puede generar una reacción emocional profunda, manifestándose en una petrificación emocional que se cristaliza en una lágrima inmóvil. Por lo que, a través de la escritura de las lamentaciones, se registran tanto los aciertos como los fracasos vitales, lo que puede llevar a la pérdida de rumbo y esencia en la travesía existencial. Así las cosas, se diría que la rendición ante la oscuridad del ocaso conduce a un estado de libertad despojada, donde la desnudez y la ausencia de bagaje simbolizan la trascendencia hacia lo infinito, libre de las ataduras terrenales.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Muchas gracias, Javier, por tan bello comentario. Me dejas sin palabras. Gracias.
Abrazos.
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