"La muerte es un castigo para algunos,
para otros un regalo, y para muchos un favor"
Séneca
NOCHE DE LUNA LLENA
Es la muerte parte de esta vida
y mi vida partió con tu muerte
se partieron mis ojos al no verte
tu ida fue mi punto de partida
De dónde salió esta movida?
Quién planeó que deje de tenerte?
De dónde vino esta mala suerte?
Ves que todo se llevó tu salida?
Ya sólo queda para oir mi pena
una solitaria copa de vino
que en cada noche me envenena
Ya sólo queda para oir mi pena
un cuchillo que al pecho se me vino
una triste noche de luna llena.
SANTIAGO ALBOHERNA
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Autor:
SANTIAGO ALBOHERNA (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de abril de 2026 a las 01:24
- Comentario del autor sobre el poema: y a veces ni es necesario quitarse la vida para estar sin vida ...
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: LOURDES TARRATS, alicia perez hernandez, Antonio Pais, Lualpri, Tommy Duque, Henry Alejandro Morales

Offline)
Comentarios4
Santiago, amigo .
Tu poema se sostiene sobre una verdad difícil: el duelo no es un acontecimiento, sino un territorio. Lo que escribes no busca consolar ni explicar; más bien constata la fractura que deja la ausencia y la forma en que esa fractura reorganiza la vida entera. Desde el primer verso se percibe esa inversión dolorosa: la muerte como parte de la vida, sí, pero también la vida partida por la muerte del otro. Esa tensión es el eje emocional del texto.
La segunda estrofa introduce una pregunta que no espera respuesta: ¿de dónde viene la desgracia, quién la decide? No hay teología ni destino aquí, solo la experiencia humana del desconcierto. Ese desconcierto está dicho sin exageración, sin adornos, y por eso resulta más verdadero.
Luego, el poema se vuelve más íntimo: la copa de vino, la noche, el veneno lento del recuerdo. No es un gesto melodramático, sino una imagen precisa de la soledad que sigue al duelo. La repetición de “ya sólo queda” subraya la reducción del mundo, la contracción de la existencia cuando el otro ya no está.
El cierre es fuerte, pero no gratuito. El cuchillo que “se viene al pecho” no es una invitación al dramatismo, sino la expresión extrema de una herida que no encuentra salida. Y la luna llena, lejos de ser un adorno romántico, funciona como un espejo implacable: ilumina lo que duele, no lo que salva.
Tu poema es honesto, directo y sin artificios. Habla desde un lugar donde la palabra no pretende curar, sino nombrar. Y a veces, nombrar es lo único que puede hacerse frente a la pérdida.
Gracias, amigo, por compartir estos sentimientos.
Un abrazo envuelto flores, porque :
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"La muerte es un castigo para algunos,
para otros un regalo, y para muchos un favor"
Séneca
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Creo que cuando ya te quieres ir es un favor, yo ya me quiero ir v creo que ya termine mi misión aquí en la tierra. Tengo que decir que es desgarrador tus versos o SONETO como sea son tristes y desolados versos. No sé hasta que punto el desAMOR te lleva a suicidar, aquí paso con un vecino se suicido. Bueno en la vida pasa de todo. Saludos y abrazos amigo y poeta Antonio
Una cruel pérdida, es esa que se siente como si te arrebataran una parte del alma, es como caminar sin una pierna, acostumbrarse a la ausencia es el nuevo andar, aún con todo, la lucidez afirma que aún hay una copa de vino y que la luna al menos ocupará su lugar.
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