La casa chica.

Yolanda Valdes

El se mira alegre, 

pasea por la casa, 

da saltos de gusto, 

acaba sabiendo

qué solo no está.

 

Mirando la luna, 

llega el pensamiento

qué ella, nunca faltara 

pronto llegará 

y de nuevo juntos estarán. 

 

Ya no será un antes, 

tampoco un después, 

desde ese momento, 

juntos soñaran, y podrán 

las estrellas contar. 

 

Ella, en un nuevo comienzo 

sus horas invertirá. 

El, podrá desde ahora 

conjugar lo tanto esperado, 

tan solo un nosotros. 

 

Los dos han dejado 

una casa grande, 

sueños sin cumplir, 

y así sin quererlo

una vida atrás. 

 

Comienzan de nuevo, 

juntan ya sus sueños, 

hilbanan muy juntos

en su casa chica

juntando sus manos. 

 

Ellos, estaban muy solos 

vivían entre rejas

de una granprisión

y una noche alegre 

juntaron sus almas. 

 

Hoy dejan sus vidas

llenas de tesoros y anclan

sus manos vacías en verdad, 

ahora los dos saben 

qué nada faltara. 

 

Ya están muy juntitos

en su casa chica 

bebiendo un café 

planeando un comienzo

con tan solo amor. 

 

 

 

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.