**~Novela Corta - El Prófugo de Torrecuello~**

**~EMYZAG~**

Novela Corta: El Prófugo de Torrecuello

Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez

Seudónimo: EMYZAG

Comenzada: 3 - 4 (8-9) (16-19) de abril de 2026…

Publicada: 19 de abril de 2026…

Terminada: 19 de abril de 2026…

Editada: 19 de abril de 2026…

Mi #7 novelas cortas en el año 2026…

Mi #240 de novelas cortas hasta el año 2026…

7049 Palabras 11 Páginas  



~ * ~Sinopsis:

~ * ~Federico “alias” Fede es el prófugo de Torrecuello de una gran e inmensa ciudad. La policía busca contundentemente a Federico que es uno de los más buscados de la ciudad de Torrecuello. La persecución es la búsqueda de Fede. Mientras que la policía busca a Fede éste hombre prófugo hace de las suyas con los 10 mandamientos de Dios. Fede va siguiendo y haciendo los 10 mandamientos en su vida. Novela Negra. 




Torrecuello es una bella ciudad a las afueras del océano mediterráneo. Torrecuello es una inmensa ciudad tan hermosa como el sol y que brilla todos los días para ofrecer la luz. Torrecuello es la ciudad donde vive gente buena, humanitaria, decente y muy liberal. En Torrecuello existen leyendas verdaderas como falsas, pero, existe un hombre de naturaleza vil, muy audaz y tenaz, el cual, es el prófugo de la historia en Torrecuello. En Torrecuello se desviste el atuendo de frío a calor, de primavera a invierno y del cielo a la Tierra por encontrar, hallar, buscar y tener el paradero del prófugo de Torrecuello. La ciudad en Torrecuello duerme mientras que el prófugo hace de las suyas en la ciudad que duerme tranquilamente. El prófugo de Torrecuello se llama Federico y posee unos de los más comunes alias “Fede”, cuando en el afán directo, perfecto y al acecho de un todo se identifica como el prófugo más peligroso de toda la historia y de la ciudad de Torrecuello. La vida para el prófugo más buscado por las autoridades se siente en el afán de vanagloria cuando en el altercado friolento se dedica en cuerpo y alma a hacer de las suyas en la ciudad más transitada de gente e inmensamente bella. Federico es el prófugo más adiestrador de la historia cuando en el altercado frívolo se percibe que el ademán frío de sus manos le hacen pecar hasta el alma y que se la vende hasta al mejor postor. La vida comete fuerza espeluznante para el prófugo y dentro de la vida misma una camorra tan ideal y que eso a él le agrada. El prófugo de Torrecuello es un prófugo audaz y tenaz en todo lo que hace, dicta y realiza en el comienzo de toda su vida como pŕofugo de la justicia. Federico si es así como se llama el prófugo de Torrecuello alias “Fede”, “Fede” se dedica en cuerpo, alma y corazón en hacer discernir que su esencia es la mejor ante todos los presentes en la ciudad de Torrecuello. El prófugo Federico o “Fede” se siente como el prófugo más condescendiente, más benévolo y más satisfecho que todos los entes que cometen e infringen los diez mandamientos de Dios. “Fede” se dedicó en fuerza y espeluznante acecho en saber que la palabra de Dios era una frase que él siempre dice y que es… -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-. El prófugo Federico acomete en infringir el primer de los diez de los mandamientos cuando la palabra de Dios lo es todo para el creyente en Cristo. El primer mandamiento de Dios es amar a Dios sobre todos los entes, personas y sobre todas las cosas. El prófugo Federico alias “Fede” acomete el peor de los crímenes cuando a Dios hay que amar sobre todo y es el primer mandamiento de Dios, pero, “Fede” infringe la ley divina con tan sólo hacer todo lo contrario a la palabra de Dios. Federico alias “Fede” le gusta y le encanta hacer de la palabra de Dios un caos y un caótico momento cuando la palabra de Dios hay que respetar sobre todas las cosas, pero, “Fede” hace siempre todo lo contrario a la palabra de Dios sin amar a Dios ni respetar a los diez mandamientos de Dios. Federico alias “Fede”, sólo, desea ser el prófugo de Torrecuello y que es una ciudad que duerme tranquila y en paz, pero, Federico alias “Fede”, sólo, desea convertir a la ciudad en un terrible y vil torbellino de un desastre natural para poder conseguir ser el prófugo más buscado y perseguido por la autoridad de Torrecuello. Federico alias “Fede” es el prófugo más buscado por la autoridad de Torrecuello la ciudad más tranquila y que vive con una paz muy sosegada. Si los diez mandamientos de Dios son para el prófugo lo más delictivo de toda su vida, pues, la creencia acerca de Dios no le conviene hacer buenos actos en poder vivir mejor y con un bien común entre todos en Torrecuello. Torrecuello se siente como un paisaje lindo y fabuloso, pero, al fin y al cabo, se duerme la ciudad en paz y como un tranquilo ojo del huracán va dejando huella indeleble. ¿Qué delito hizo Federico alias “Fede” para ser un prófugo en Torrecuello? El prófugo de Torrecuello de nombre Federico alias “Fede” es un convicto de la cárcel, pero, por salir de la cárcel continuó realizando actos delictivos. 

El prófugo “Fede” sale de la cárcel a continuar a cometer actos delictivos y él sigue los diez mandamientos de Dios porque él dice que… -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-. “Fede” era rico en cometer actos impuros, delictivos, errores consecuentes e infringir la ley del hombre, pero, ahora él siente que infringir la ley divina le otorga una rica sensación y satisfacción por perpetrar los diez mandamientos de Dios. La vida de Federico comienza en bifurcar una manera cruel, delictiva de un torrente de sensaciones crudas por edificar el tormento en hacer realidad pecar a su propia alma y vende a su alma al peor postor y que deja una huella indeleble, imborrable e insípida por donde va caminando y tropezando en su vida. La vida inmortal de Federico comienza a destruir todo a su paso dejando un dolor, un sufrir, una cruel y devastada vida y todo porque el prófugo de Torrecuello es inmortal a la vida mortal que es una leyenda sin bifurcar su forma de atraer la vida en hacer pecar a su propia vida. La vida corre para el prófugo Federico alias “Fede” en Torrecuello, si su vida marca trascendencia, trayecto y una trayectoria efímera, pero, cruel en el afán de ser verdad. La vida de Federico marca un comienzo, pero, sin un final devastado, destruido, desmoronando cuando en el delirio delirante el prófugo más buscado por la autoridad yace en Torrecuello que es la ciudad que duerme en paz. La vida para el prófugo Federico alias “Fede” yace en el vil tormento de entregar vida, alma y corazón a los actos delictivos donde se encierra todo porvenir, todo suceso y todo futuro cuando Federico sabe sólo una cosa y es que debe ser capturado lo antes posible porque en Torrecuello yace la penumbra, la idea descabellada y la vida cruel y vil de un prófugo suelto por las calles, avenidas y ciudad de Torrecuello. El prófugo de Torrecuello es un delictivo asesino, cruel secuestrador y un vil ladrón cuando a los diez mandamientos de Dios no les hace ni el menor de los casos. Él dice que -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-. Cuando sólo lleva el deseo y la palabra de Dios muy escondida cuando se perfila el cometido de ser nuevamente encarcelado por la autoridad de Torrecuello. Cuando Federico en el momento y en el trance de la verdad se esconde de la autoridad y uno que estaba observando a la redada que hacía la policía de Torrecuello en la ciudad le pregunta que… -“¿Tú eres el prófugo Federico de Torrecuello?, ¿verdad?..”-, “Fede” en ese mismo instante juró por Dios que no era Federico alias “Fede” el prófugo de Torrecuello. Federico infringió el segundo mandamiento de Dios cuando, sí, es Federico “Fede” y juró en vano dejando abrir el silencio por perpetrar el segundo de los diez mandamientos de Dios. Federico es audaz y tenaz si es un hombre de esos que son delincuentes de profesión cuando su esencia y su quid le hacen perecer en el trance delictivo en poder crear, hacer y realizar una delincuencia y perpetrar los diez mandamientos de Dios en su camino. La vida de Federico alias “Fede” acomete el peor vil de los buenos momentos cuando su presencia le hace encarecer de un espanto seguro cuando en el afán se torna exasperado si en el camino llega “Fede” a derribar toda mala consecuencia en su propio destino. Federico alias “Fede” es el prófugo más buscado de Torrecuello desde que persigue a la delincuencia como un camino a seguir y a perseguir en un destino crucial devastado por el mal comienzo de un prófugo por delincuencia y ser convicto por actos delictivos, pero, ahí no queda todo, sino que continúa su vida con delincuencia y persiguiendo a Dios con sus diez mandamientos realizando lo contrario a ésta obediencia en seguir contundentemente a Dios. 

La vida merece virtud, decencia y obediencia en obedecer a los diez mandamientos del Señor hasta que la vida sea de bienestar y de buena consecuencia, pero, para Federico alias “Fede” concretó en perseguir sólo en hacer lo contrario a todos los diez mandamientos de Dios expresando que… -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-. La palabra de Dios es la primera palabra en el mundo entero para todo aquél creyente en Cristo dejando saber que es el único Dios. El prófugo Federico alias “Fede” delibera, encrudece y atenúa en discernir, hacer y realizar los diez mandamientos de Dios, pero, todo lo contrario en ser un prófugo de la justicia y de la autoridad para vivir en paz en Torrecuello. Federico alias “Fede” comienza a vagar y divagar por la ciudad de Torrecuello es cuando perpetra realizar lo contrario a los diez mandamientos del Señor. La vida comienza para Federico alias “Fede” en deliberar que su acto y actuación es la de un prófugo y convicto de la prisión en Torrecuello. La autoridad todavía ni aún se dan cuenta que el prófugo en la ciudad de Torrecuello persigue y sigue los diez mandamientos de Cristo siguiendo la palabra de Dios, pero, al contrario. La paz en la ciudad en Torrecuello edifica en ser una ciudad que duerme toda la noche mientras que los prófugos como el prófugo Federico alias “Fede” hacen y realizan todo acto delictivo mientras que la ciudad aún duerme dejando abrir entre seso y sien la idea descabellada de que sí existe un prófugo en Torrecuello. El prófugo de Torrecuello es un prófugo vertical como la torre del cuello que edifica al cuerpo con la cabeza erguida en vertical y perfecta si esa es la ciudad de Torrecuello. En Torrecuello se edifica por el prófugo convicto y suelto haciendo y deshaciendo lo que se le da gana en la ciudad perpetrando el más vil de los actos delictivos que edifica en la ciudad de Torrecuello. El prófugo Federico alias “Fede” siente y percibe que los mandamientos de Dios los tiene que realizar, pero, al contrario. El prófugo de Torrecuello es un vil convicto de la prisión cuando se fugó de la cárcel edificando la vil crueldad de un prófugo convicto y suelto en las calles, avenidas y lugares exóticos en Torrecuello. La vil compañía del prófugo Federico alias “Fede” es la amarga soledad, la desolación sin finiquitar y el quid permanente en su sólo corazón. La soledad de Federico alias “Fede” se concentra en ir y venir de noche cuando la ciudad duerme, en traspasar fronteras, barreras y horizontes pernoctando en la ciudad de Torrecuello. La vil noche actúa penitentemente y adheridamente en contraste a la amarga soledad , a la desolación y el quid permanente de su corazón cuando esa vil noche desenreda el tiempo que no caduca ni expira para morir en una noche que la ciudad duerme para el prófugo Federico alias “Fede”. La vida acontece y petrifica su manera y su forma de pertenecer a una vil noche donde su escondite de prófugo convicto la siente fría, pero, apaciguada en calentar a su débil cuerpo. El prófugo de Torrecuello llamado Federico alias “Fede” siente y percibe que su mundo es exacto y tan recto como el cuello vertical que simula una torre en Torrecuello. La vida para el prófugo no es exactamente buena si tiene que lidiar con una persecución por la autoridad en la ciudad que duerme a expensas de la somnolencia y de un sueño persistente en la cabeza en los ciudadanos en Torrecuello. El prófugo de Torrecuello se identificó cuando entra en un domingo de reposo en una fiesta de casados e infringe el tercer mandamientos de Dios cuando con rifle en mano ha cometido el peor de los crímenes matar a los recién casados cuando era un domingo santificado, de reposo y de descanso. El prófugo en Torrecuello hizo de las suyas cuando atemorizó de espanto a toda multitud en la fiesta de casados irrumpiendo en un delirio inminente poder asesinar infringiendo la ley divina en Torrecuello. 

La vida se aferró al deseo póstumo en creer que los casados mueren por la mano vil y cruel de un prófugo en Torrecuello. El prófugo de Torrecuello edificó su forma en un cruel escondite donde halló más soledad que nunca y una desolación inconclusa donde el temor y el silencio recrean una vil escena de una soledad tan amarga como lo es pernoctar sólo en el escondite. El escondite del prófugo de Torrecuello está lleno de telarañas, ácaros y piojos destrozando y desmoronando la vida de un percance de salud cuando el prófugo de Torrecuello padece de fiebre escalofriante cuando se sana con unas plantas medicinales que él conoce muy bien. La vida del prófugo en Torrecuello edifica, perpetra y transmuta el más vil de todos los diez mandamientos y la autoridad que lo sigue y lo persigue en busca de una persecución de autoridad a delincuente, si, todavía ni aún no se imaginan que el prófugo persigue a los diez mandamientos de Dios para realizar esos mandamientos al contrario. La noche actúa preeminentemente y dominantemente prófuga de la justicia dejando alterar a la vida y a la noche en sensación de tragarse a la vil noche. La sensación de la vil noche desciende y petrifica su insistencia en poder ver y sentir que la soledad, la desolación y el quid permanente quedan desiertas edificando luz y tormento para poder inherentemente dormir tranquilo como duerme la ciudad, pero, la paz del prófugo está inquietante y sin mirar funestamente al pasado en poder creer que su mundo edifica y transfiere para poder ser un prófugo feliz. La vida para el prófugo Federico alias “Fede” conlleva una vil sustracción cuando sin venerar a los diez mandamientos de Dios lo que hace Federico es maldecir y hacer todo lo contrario. El prófugo “Fede” aterriza su mente vástaga divagando en la soledad y en la desolación sin finiquitar cuando adolece adoloridamente su vida y su malestar de quid permanente en el escondite que lo tiene, y lo posee para poder esconderse de la autoridad. La autoridad hace una búsqueda cerca de su escondite, pero, allí no se encuentra ni se halla el prófugo de Torrecuello cuando no se halló allí sino que estaba fuera del escondite. El pŕofugo de Torrecuello quedó como un dolor de cabeza para la ciudad en Torrecuello en la búsqueda de éste prófugo que quizás no se halle jamás en la ciudad de Torrecuello porque se esconde tanto y tanto que nadie lo reconoce con barba y bigote largo o sin barba y sin bigote si él confunde a la autoridad completamente. El prófugo de Torrecuello de nombre Federico, alias, “Fede”, era el miedo y temor de la gente en la ciudad que duerme siempre en paz. Federico quiso ser un prófugo, pero, en el camino sólo halló más posibilidad de cometer más actos delictivos. Federico sólo conllevó una sustracción delictiva de creer en el desierto frío y tan frívolo por donde él camina desde que es el prófugo más delictivo de toda la ciudad de Torrecuello. Federico vivía de la luz del sol, y del agua de lluvia, cuando su vida fue torrencialmente edificada y por un dolor de cabeza cuando arde el deseo de envenenar hasta el alma a los ciudadanos en Torrecuello. Federico alias “Fede”, sólo desea lo que conviene cuando su esencia o quid permanente, con la amarga soledad y la triste desolación hacen de lo suyo cuando en el convenio de vivir en el escondite escondido como prófugo de Torrecuello, se esconde más y más cuando la autoridad hace y realiza una insistente búsqueda por la ciudad que duerme en Torrecuello. El escondite de Federico alias “Fede”, está lleno de telarañas, ácaros y piojos, pero, a él no le importa nada sino que es su escondite el que lo protege de ser capturado por la autoridad o por la policía de Torrecuello. Federico alias “Fede”, es el prófugo más buscado de todo Torrecuello cuando en el afán y en la vanagloria desafía a toda la autoridad en Torrecuello.

Federico alias “Fede” fue en busca de su madre y de su padre con el afán de buscar ayuda, pero, los padres de Federico alias “Fede”, se niegan ayudar al hombre prófugo, porque cuando de repente, la madre toma el teléfono para llamar a la autoridad y desenmascarar y entregar a Federico “Fede” con la autoridad sólo quiso ser un prófugo armado y muy peligroso y amenazó a sus padres con el arma letal que posee el hombre prófugo, audaz y tenaz y, ¡zás!, perpetró lo peor de un hijo hacia a sus padres los mató de un disparo a cada uno y fue el cuarto mandamiento de Dios, el de honrar a tu padre y a tu madre… Federico, alias “Fede”, deshonró al cuarto mandamiento de Dios y salió corriendo de allí, sí, del hogar de sus padres cuando la policía lo persigue en una persecusión de vida o muerte, de captura o prófugo, de silencio o ruido, de altercado frívolo o de camorra ideal, pero, fue una persecución casi de película, y todo porque el hogar de los padres de Federico alias “Fede”, estaba muy vigilada, pero, por un error salió la operación de cazar al prófugo de Torrecuello con vida, sano y salvo para que se hiciera cargo de sus propios actos delictivos con la ley del hombre. Federico salió airoso de la persecución y la autoridad no logró capturar a Federico alias “Fede”, por un grave error en la tardanza de un francotirador que vigilaba con ímpetu, con detenimiento y con vileza hacia el hogar de los padres del prófugo Federico alias “Fede” en la ciudad que duerme en paz de Torrecuello. La autoridad no merecía algo así, sino que se tiene que lidiar con esos asuntos de pillo y policía, y con presuntos prófugos en Torrecuello, porque así es la vida, unos haciendo el bien y otros el mal incurable de malos actos delictivos. Federico alias “Fede” irrumpió en el hogar de sus padres acechando con dolor y con iras sobre el techo que lo cobijó por tanto tiempo, cuando el amor de padre y madre fue único, pero, la vida de Federico “Fede” se descarriló de un momento a otro siendo el prófugo más peligroso en la ciudad que duerme en paz de Torrecuello. Federico alias “Fede” ha perdido hasta la locura siendo un loco y el prófugo más buscado por la autoridad cuando en Torrecuello, es la ciudad que duerme en paz mientras que “Fede” hace de las suyas en la ciudad donde el cuello es una torre vertical, erecta, directa y muy recta en el afán de crear un silencio autónomo de una paz estable en la ciudad para ser una de las ciudades más electrizantes y con una leyenda legendaria para creer que su esencia o quid permanente, con la soledad amarga y la desolación sin finiquitar está por transcurrir en el escondite del prófugo Federico en Torrecuello. Federico alias “Fede” es el prófugo más audaz y tenaz de la historia en Torrecuello cuando en el afán de ser un delincuente es el prófugo más buscado de la ciudad donde todo el mundo duerme en paz dejando que el delincuente haga de las suyas en la ciudad en Torrecuello. Federico alias “Fede” huyendo y escapando siempre de la autoridad y de la policía en Torrecuello se identifica como un ente delincuente y prófugo de la justicia cuando arde el deseo de convertir a su mundo en una crueldad infinita de quedar por siempre como un prófugo peligroso en la ciudad donde nadie es sospechoso sino entes susceptibles a la delincuencia de Federico alias “Fede” en la ciudad de Torrecuello. El prófugo de Torrecuello, después de infringir el cuarto mandamiento de Dios, después de perpetrar el vil cometido contra sus padres quedó como el prófugo delictivo de toda la historia de Torrecuello y la autoridad conoce todos los pasos de Federico alias ‘Fede” en Torrecuello edificando, huyendo y escapando de la autoridad por ser el prófugo más buscado en la ciudad. Federico alias “Fede” mata de un ¡zás! y de un disparo a cada uno de sus padres sin honrar el cuarto mandamiento de Dios dejando entrever que el prófugo “Fede” sigue y persigue en cometer lo contrario a los diez mandamientos de Dios. 

Federico alias “Fede” concreta que ser prófugo es la mejor idea para huir y escapar de la autoridad y de la policía en la ciudad donde duermen tranquilamente y en paz en Torrecuello. Federico alias “Fede” cree que el instinto de ser prófugo por escapar de la autoridad quedó derrumbando, desmoronando, destruyendo y delictivamente una manera y una forma de subsistir y de sobrevivir en Torrecuello. Federico intenta salir de su escondite y encuentra a un hombre granjero y todo porque su escondite era debajo de las pajas de la granja de ése hombre. El hombre granjero queda incrédulo con lo que mira que era el prófugo más buscado de la ciudad y está atónito, incapaz de lidiar con el hombre, estupefacto y muy indeciso, pero, claramente quedó convencido de que es el prófugo más buscado de la ciudad de Torrecuello. El prófugo mira insistentemente a ése hombre, por lo cual, al salir de entre las pajas de la granja quiso ser el hombre valiente, audaz y atrapar al prófugo de Torrecuello es que no era fácil si el destino era continuo y ambigüo, además de salir del escondite entre las pajas el prófugo de Torrecuello entró en un trance delictivo para ser el prófugo más asediado de toda la ciudad en Torrecuello. El prófugo Federico alias “Fede” se enfrenta cara a cara, ojo con ojo y nariz con nariz, con una mente extraordinaria pensando sólo que si lo asesina sería buscado en la granja donde está su escondite. El prófugo pensó, deliberó y quiso pensar más y lo logró, sólo, que matar al hombre granjero no sería cosa fácil porque la autoridad lo hallará en la granja del hombre granjero. El prófugo sin ser sospechoso ni ser descubierto por el granjero que así cree el prófugo que, aún, no lo descubre pidió perdón y prosiguió camino abajo con gorra en la cabeza, barba y bigote y sin ser descubierto tuvo que dejar su escondite y, así, hallar otro escondite porque ese ya estaba descubierto por el hombre granjero. El prófugo de Torrecuello persigue a los diez mandamientos de Dios acechando, matando y robando todo lo que ve a su paso en Torrecuello. La autoridad, aún, no percibe ni siente que su cometido es perseguir a los diez mandamientos de Dios para cometer e infringir actos delictivos, impuros y fechorías en Torrecuello. El prófugo, sólo, mira a su alrededor y, sólo, desea un buen escondite y acude nuevamente a la granja, pero, el hombre granjero tapa el hueco en la granja debajo de las pajas para que nadie se pueda esconder allí. El prófugo de Torrecuello nota un sótano que está ubicado a la derecha de aquel escondite debajo de las pajas y adhiriendo su cuerpo en ese sótano, escondiendo y escapando de la autoridad para así continuar ser el prófugo de Torrecuello. La vida de Federico alias “Fede” no desea entregarse a la autoridad siendo el prófugo más buscado por la autoridad en la ciudad en Torrecuello. El prófugo nota que el sótano tiene linterna y un quinqué, tiene un sofá, sábanas y comida enlatada y que pronto podrá sobrevivir con bien en ese sótano ya que tiene y posee todo lo necesario para subsistir y sobrevivir por ser nada más que el prófugo de Torrecuello. La vida marca trascendencia, trayecto pertinaz y un deterioro fantástico en el momento en que el prófugo se esconde y escapa hacia un sótano bueno y excelente que encontró a su paso para poder esconder su cuerpo, su alma y su corazón de la autoridad de Torrecuello. Mientras, que la autoridad edifica la voluntad en buscar a ése prófugo por toda la ciudad de Torrecuello lo buscan por cielo, mar y Tierra dejando escapar a la vida, el temor a la sospecha y a los actos delictivos del prófugo en Torrecuello. El prófugo siente deseos palpitantes, impuros y manchados por un mal incurable en su propia cabeza y desea cometer el quinto mandamiento del Señor que dice no matarás. El prófugo desea quedar en la granja y vigila con vileza, certeza y franqueza al hombre granjero. 

El hombre granjero, nuevamente, lo visita en el sótano, lo descubre y grita -“eres el prófugo de Torrecuello”-, cuando con una espuela de caballo asesina al hombre granjero. El prófugo Federico alias “Fede” esconde el cadáver en el sótano y, sólo, decide ser el hombre granjero de la granja sin dar sospecha ni levantar duda acerca de su propia identidad. La vida del prófugo Federico alias “Fede” da un giro total cuando en la granja solamente existía el hombre granjero porque su mundo se torna sensato, adecuado y excelente cuando se convierte el prófugo de Torrecuello en el hombre granjero. El prófugo de Torrecuello persuadió toda sospecha cuando en la granja llega la autoridad en busca del prófugo de Torrecuello. El prófugo Federico alias “Fede” con atuendo de granjero igual al del hombre granjero persuadió toda sospecha cuando la policía llega y con orden de cateo buscan en toda la granja al prófugo de Torrecuello sin mediar palabra pasó la prueba en orden porque el prófugo “Fede” se disfrazó del hombre granjero y sin levantar sospecha alguna. Federico se dirige a la ciudad de Torrecuello en una tarde para comprar víveres y artículos para la granja y en el camino usurpa la vida del hombre granjero e infringe el sexto mandamiento de Dios. La vida del prófugo de Torrecuello va en busca en camino hacia la peor perdición destrozando y desmoronando a la vida cuando infringe el sexto mandamiento de Dios usurpando la pureza de la vida del hombre granjero. El prófugo de Torrecuello pasa desapercibido y persuadió nuevamente a toda autoridad en busca de víveres en la ciudad de Torrecuello hasta que logra llegar a la granja siendo el hombre granjero de la granja. El prófugo de Torrecuello comete el vil de los actos cuando ya cometió el séptimo mandamiento de Dios que dice así, no robarás, porque le robó la granja al hombre granjero, su vida, su identidad y todos los bienes que posee en la granja. La vida comete el peor de los crímenes cuando la autoridad no percibe aún que el prófugo de Torrecuello persigue a los diez mandamientos de Dios, pero, como él dice que… -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-, y el prófugo de Torrecuello se perfila en realizar todo lo contrario a la palabra de Dios destruyendo, desmoronando y desvaneciendo a toda ciudad en Torrecuello. El prófugo de Torrecuello siendo lo más vertical, recto, directo y erguido como una torre en el cuello así es la ciudad que duerme en paz sin desmoronarse ni destruir a la ciudad, pero, existe el prófugo de Torrecuello el que delictivamente e insospechadamente realiza actos impuros, paganos y maldecidos por realizar los diez mandamientos de Dios al contrario de su palabra y siendo el prófugo más buscado por la policía en Torrecuello. El prófugo Federico alias “Fede” toma de aliado al tiempo, a la granja que es su supervivencia, a su palabra que es lo contrario al mandato de Dios y sus actos que son lo peor que comete un prófugo. El prófugo Federico alias “Fede” se torna áspero e indudablemente insípido y muy altanero cuando en el afán de la autoridad regresan a la granja en busca de una duda en el cateo forzoso que se vio venir, otra vez. La vida del prófugo como hombre granjero está en duda ante la ley y la autoridad que se cree que es el prófugo quien usurpa la vida del hombre granjero en la granja. La autoridad recorre nuevamente la granja, pero, el sótano estaba todo cubierto por las pajas de la granja y la autoridad sin percatarse del mal suceso porque el hombre granjero tiene en el sótano a un hombre cadáver que él mismo mató para robar, usurpar identidad, vida y granja al hombre granjero. La autoridad, por ésta vez, no cae en el cuento de que ése hombre que tenían de frente si es el hombre granjero cuando se lo llevan arrestado y consecuentemente con toda consecuencia en ser el prófugo más buscado por la policía de Torrecuello. 

Federico alias “Fede” no sabe qué hacer si decir la verdad o seguir la vil mentira y cae en el octavo mandamiento de Dios cuando no dirás falso testimonio ni mentirás y recordó en perseguir a los diez mandamientos de Dios, pero, al contrario de la palabra de Dios cuando en el albergue y altercado el prófugo de Torrecuello les miente y da falso testimonio a la autoridad de que él sí es el hombre granjero. Federico alias ‘Fede” sale en libertad de una autoridad insospechada y persuadida por el mismo prófugo de Torrecuello sin antes advertirle la autoridad que lo estarán vigilando muy cerca porque hay un prófugo suelto y muy peligroso en la ciudad. La vida para el prófugo de Torrecuello de nombre Federico alias “Fede” decide ir a la granja y piensa qué va hacer cuando fue premeditadamente arrestado por la autoridad. Federico alias “Fede” piensa e imagina qué sucederá, qué va a pasar, cuál será su verdadera identidad y qué ocurrirá con su arresto. Federico alias “Fede” decide ser el prófugo más buscado de la ciudad de Torrecuello cuando se perfila que es el arrestado más buscado en Torrecuello, la ciudad que duerme tranquilamente mientras que Federico hace de las suyas perpetrando aún los diez mandamientos de Dios y que la autoridad, aún, no se percata de todos los actos delictivos de Federico alias “Fede” si es el prófugo de Torrecuello. El prófugo Federico piensa y piensa qué hará para poder demostrar que es en verdad el hombre granjero de la ciudad de Torrecuello. La noche es una noche imperiosa, impetuosa, fabulosa y clara como claramente posee sus pensamientos sin nervios, sin miedos, sin susto, sólo, con el temor de ser descubierto si ya lo habían arrestado por la identidad de un hombre granjero, el cual, mató con la espuela de un caballo de la granja y que tiene el cadáver en el sótano cubierto por pajas de la granja. La autoridad sigue y persigue insistentemente al hombre granjero y no sabe ni cómo despistar o persuadir a la autoridad para que no lo persiga más. La esencia, el quid, la soledad amarga y la desolación en Federico siempre están presente si él sólo desea ganar la batalla en Tierra ajena y saber que ya no es ni será más el prófugo de Torrecuello. El prófugo de Torrecuello piensa e imagina en esa noche imperiosa porque tiene claro el pensamiento de saber que es él el hombre granjero y que lo demostrará en público cuando su identidad está en dime y direte. La vida de Federico está en juego cuando es el prófugo de Torrecuello el que está en la mira de la autoridad persiguiendo en persecución a toda su vida y sin saber discernir que es él el hombre granjero, pero, aún, no tiene directamente el acto de demostrar que es él el hombre granjero. Federico alias “Fede” piensa e imagina en esa noche imperiosa cómo poder sacar sangre a ése cadáver que tiene escondido en el sótano cuando decide ser el hombre granjero con identidad propia y poder demostrar que es él el hombre granjero. Federico alias “Fede” está muy vigilado por la autoridad y por la policía de Torrecuello, pero, en realidad, está amarrado de pies a cabeza cuando está tan vigilado como la vileza de un francotirador que él también mira a través de la ventana. Federico alias “Fede” hace lo contrario del noveno mandamiento de Dios cuando pensar en pensamientos impuros lo hace ser el prófugo más buscado de la ciudad de Torrecuello. Federico alias “Fede” hace malabares para poder sacar sangre a ése hombre que está muerto por una espuela de caballo en el sótano de la granja y que él desea tener su propia identidad y ser el hombre de la granja. Federico, sólo, piensa en despistar a ése francotirador que tiene frente a la granja vigilando cada paso que él da para poder sacar sangre y ser en propia identidad el hombre granjero. Federico en la granja tiene un espantapájaros. Federico cruza la granja y se confunde con el espantapájaro y el francotirador cree que es el espantapájaro por un rato conveniente para poder despistar al francotirador.

Federico acude rápidamente al sótano y extrae sangre muerta al occiso que yace muerto en el sótano. Federico cree poder tener todo cuando en el afán de ser el prófugo en Torrecuello es el delincuente más buscado por la autoridad. El francotirador observa detenidamente al espantapájaro y no se percata que está inmóvil, inerte y sin movimiento alguno mientras que el prófugo se halla en el sótano extrayendo una muestra de sangre al occiso que tiene en el sótano. Federico alias “Fede” logra su cometido en extraer sangre sin ser visualizado ni visible ante los ojos del francotirador cuando en el camino se entrelaza Federico alias “Fede” con el espantapájaro y va directamente hacia el interior de la granja. El francotirador no se dio cuenta del juego que hizo el prófugo de Torrecuello y todo queda sin ser sospecha. Federico alias “Fede” sigue pensando e imaginando en esa noche oculta dentro del interior de la granja en poder acudir hasta la estación de la policía y poder demostrar con sangre su propia identidad verdadera que tienen en constante sospecha de que es él el prófugo de Torrecuello y no el hombre granjero. La vida de Federico alias “Fede” acude un día de sol hacia la estación de la policía con un frasco de sangre en mano y el prófugo de Torrecuello sí, demostró la identidad verdadera de que es él el hombre granjero y retiran de la granja al francotirador que lo tenía vigilando por la policía de Torrecuello. La policía y la autoridad quedan completamente complacidos sin tener duda ni sospecha alguna por la identidad sobria y verdadera que tenía el hombre granjero sin éste prófugo de Torrecuello. Federico alias “Fede” queda alegremente extasiado y complacido con el cometido que acaba de lograr cuando en el interior grita que… -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-. A Federico alias “Fede” le falta cometer el último y el décimo mandamiento de Dios el que es no codiciarás los bienes ajenos, pero, “Fede” ya había cometido el grave error de cometer lo contrario de la palabra de Dios cuando ya tenía los bienes ajenos del hombre granjero y toda su granja. Federico yace en el tormento de vivir solo en soledad amarga, desolación sin finiquitar, con esencia y quid permanente por ser un prófugo de Torrecuello sin la justicia divina e infringiendo a la ley del hombre como la ley divina en actos impuros y delictivos. Federico alias “Fede” sin conciencia, sin pudor, sin contemplación de todos los actos delictivos se mira en el espejo y se dice para sí que el atuendo de granjero le queda muy bien. La vida de Federico alias ”Fede” en libertad comienza a dar otro giro cuando la autoridad se percata de los vil movimientos tan hábiles como seguir y perseguir a los diez mandamientos de Dios en una persecución tan peligrosa como delictiva cuando la policía y la autoridad persiguen insistentemente al prófugo de Torrecuello donde es la ciudad que duerme en paz y tranquilamente sin percatarse que el delincuente hace de las suyas en la ciudad de Torrecuello. Torrecuello, una ciudad erguida, vertical y muy recta yace en el tormento sin torcer el cuello en busca del prófugo más buscado de la ciudad cuando en realidad no se sabe a ciencia cierta de su paradero, destino ni camino. El prófugo de Torrecuello delibera, discierne y está en paz con la libertad que posee en Torrecuello demostrando que es el hombre prófugo de la ciudad siendo tan astuto, audaz y tenaz para poder despistar y persuadir a la autoridad en Torrecuello.  Federico alias “Fede” se enamora de su vecina, una mujer granjera exitosa y de excelente progreso agrícola en su granja y su nombre es Violeta. El hombre granjero ya conocía a Violeta y era solamente su vecina, pero, éste prófugo que usurpó la vida del granjero se ha enamorado completamente de su vecina. La vecina extrañada, pero, no persuadida en la forma de enamorar de Federico a Violeta siendo el hombre granjero se extraña con su forma de ser. Violeta sigue el juego de ese enamoramiento del hombre granjero, el cual, es Federico alias “Fede”. Federico trata de persuadir a Violeta, pero, ésa mujer le extraña su comportamiento de hombre enamorado de ella cuando siempre ha sido su único vecino. Violeta prosigue el juego cuando dicen que el hombre cuando se enamora pierde hasta los estribos y, así fue. Federico alias “Fede” quiso ser el joven natural que enamora a una dama completamente con el amor, la pasión y la vehemencia y hasta se olvidó de ser el prófugo de Torrecuello. Federico insiste y persiste en enamorar a Violeta con flores, cartas y poemas dedicando canciones bonitas a la mujer vecina de Federico, pero, el hombre de nombre Federico alias “Fede” se olvidó completamente en ocultar su identidad cuando se enamoró perdidamente y sin ella percatarse que es el prófugo de Torrecuello accedió a ser la mujer más enamorada de Torrecuello cuando ella acepta la comitiva del buen comportamiento por enamorarse de Federico. La vida de Federico alias “Fede” ha cambiado totalmente de delincuencia a libertad, pero, sin borrar todo acto delictivo e impuro de las manos sangrientas y manchadas de Federico alias “Fede”. El prófugo de Torrecuello se ha vuelto un enamorado empedernido y fugaz como la estrella en el cielo dejando volar sentimiento, corazón y amor teniendo las alas de la linda pasión por enamorar a Violeta. Federico no se cansa de cortejar a la dama, le envía cartas, canciones, poemas y flores a su granja con la única intención de enamorar a Violeta. Federico alias “Fede” se derrumba, se desmorona, se destruye y se desvanece en enamorar a Violeta demostrando que el amor lo es todo en el corazón. La vida de Federico ha cambiado totalmente de sentido y de carácter, de un delincuente prófugo en Torrecuello hacia un libertador. Mientras, que la autoridad continúa la búsqueda por cielo, mar y Tierra y por capturar al prófugo en Torrecuello y ya la autoridad premedita y percibe que el prófugo persigue insistentemente a los diez mandamientos de Dios expresando que… -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-. El prófugo de Torrecuello edificó su manera de subsistir y sobrevivir con una persecución de la autoridad hasta que se enamoró de una mujer perdidamente dejando saber su identidad propia por revelar su propia identidad adormecido por el amor. Federico alias “Fede” se enamora perdidamente de Violeta dejando entrever su razón de ser y su buen comportamiento ante la susodicha que aceptó ser la enamorada de Federico alias “Fede” el prófugo de Torrecuello. Federico alias “Fede” no deja aún a la ciudad dormir en paz y tranquilamente cuando es él el prófugo de Torrecuello. La ciudad vertical, recta y erguida como simular la torre en el cuello sin ser torcido, la vida de Federico yace en el amor directo, audaz y tenaz de un prófugo asesino, peligroso, pero, muy enamorado de Violeta cuando su identidad es revelada ante ella por el mismo prófugo cuando está enamorado le habla acerca del prófugo de Torrecuello, mientras, que la autoridad lo busca insistentemente y persistentemente en Torrecuello. La vida de Federico se ve entre la verdad y la mentira, mientras, que en la entrada de la granja se ve llegar al occiso muerto en el sótano que se ha levantado y está haciendo su entrada triunfal hacia su propia granja donde se encuentra el prófugo de Torrecuello y Violeta. El verdadero hombre granjero dueño de la granja se debate en una contienda y camorra con pala en mano y que es una herramienta de la granja y se enreda a pelear con el prófugo de Torrecuello. El verdadero hombre de la granja deja inconsciente al prófugo de Torrecuello cerca de la cocina, mientras, que el hombre de la granja y Violeta van en busca de ayuda y de auxilio hacia la autoridad, el prófugo de Torrecuello corre ser, nuevamente, el prófugo de Torrecuello. Federico alias “Fede” corre ser el prófugo de Torrecuello cuando corre sin cesar por haberse descubierto toda la verdad. Federico, nuevamente, bajo el sol y las estrellas es y será el prófugo de Torrecuello, la ciudad que duerme en paz y tranquilamente cuando el prófugo dice que… -“Dios tu palabra es tu palabra que digo hoy, pero, soy todo lo contrario a tu palabra…”-, y comienza a realizar nuevamente los diez mandamientos de Dios como el prófugo de Torrecuello y Federico alias “Fede” queda como el prófugo más buscado y perseguido de Torrecuello. Federico alias “Fede” se dedicó en cuerpo y alma a ser el prófugo en Torrecuello cuando su esencia, quid, soledad amarga y desolación sin finiquitar lo dejó solo y abandonado en la ciudad de Torrecuello siendo audaz, tenaz y astuto siendo el prófugo más buscado por la autoridad de Torrecuello.

 

FIN

  • Autor: EMYZAG (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 20 de abril de 2026 a las 00:03
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 5
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais
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