Esta noche me sabe dulce,
No cargo un amargo tiempo,
En este minuto, la vida me sonríe,
Y disfruto confianzudamente de su sonrisa.
Hoy estoy de pie,
A la vida la escucho mejor que nunca;
Esta no me traiciona,
Ni yo traiciono a nadie;
Hoy estamos de pie ante la vida,
Quién sabe cómo estaremos mañana,
Pero hoy estamos viviendo juntos.
Me aconseja sabiamente,
Me castiga justamente,
Me ignora como si fuera una niña;
Pero yo me debo mantener atento ante todo
Que la vida es muy traicionera,
Pero por ahora tenemos una tregua.
Ambos nos sonreímos,
Y cómo no hacerlo;
Ella me lo entrega todo
Y yo todo de mi le doy.
Estoy amando
Porque ayer sufrí,
Estoy riendo
Porque ayer lloré,
Estoy escribiendo
Porque antes no tuve qué escribir;
Estoy comprometido
Porque nunca antes me comprometí;
Estoy viviendo
Porque por mucho tiempo no lo hice.
Aún no sé cuánto dure esta tregua,
Pero por hoy la disfruto
Porque la vida me sonríe
Y yo tengo a quien sonreírle.
-
Autor:
Quimera (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de abril de 2026 a las 20:53
- Comentario del autor sobre el poema: De los poemas más importantes para mí, lo llevo tatuado en mi piel como filosofía personal... Aunque a veces lo olvide...
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 13
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Antonio Pais, alicia perez hernandez, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
Cuando la pluma escribe lo que la mente piensa, el poema surge sobre el papel del trovador, estimada Quimera
Recibe un abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.