Ecuación  de celo

Leoness

El roce es el hacha que degüella el sentido,

bebiendo el helio negro que emana de tu ombligo,

mis uñas son agujas cosiendo tu arquitectura

a este hambre de abismo que siempre va conmigo.

 

Se evaporan los bordes, el espacio es una herida,

no eres piel, eres lava, eres ruido y eres miel,

en el sismo sagrado de esta entrega suicida,

bebo el relámpago que brota del centro de tu piel.

 

No es suficiente el ojo, ese insecto de vidrioso disecado,

ni el halo de azufre que desprende tu sombra al huir,

mis manos son diez lenguas de animal enamorado

que buscan en tu vientre un modo de sucumbir.

 

No hay norte en la humedad, sólo gemido del cuarzo,

tu perla de coral eclipse de carne, que devora finitud,

donde mi piel se licúa en un torbellino de marzo,

clavando mi deseo en tu cuerpo, esperando un alud.

 

"La naturaleza no calcula con decimales, licua la piel hasta que el resultado es, un incendio."

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