Te regalo el tiempo

Roma.

Que breve cuando nuestras voces se estrelazan. 
Que eterno el silencio cuando se dejan de abrazar.

Te regalo el tiempo que te quito. 
Porque al final yo termino siendo un desperdicio. 
Te regalo el tiempo para que escuches boleros y lo vivas a tu manera. 

No importa cuánto tiempo todo dure. 
El silencio te llama. 
Yo ya no estaré.

Ya en mis sueños te tuve. 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.