Ojalá

Paty Carvajal

A veces quisiera pertenecer

a esa gran parte del mundo

que todo le es indiferente

que nada les afecta mucho

salvo -por supuesto- lo suyo.

 

Ser vanidosa como una revista de moda

invidente, como la espesura de la neblina

hermética, cual murallón de acero.

 

Pero no, nací así, permeable

y la penuria de otros me afecta.

A veces quisiera poder ayudar

y no sé por dónde comenzar...

 

Hay miles de iris deambulando, húmedos,

personas cansadas con sus huesos adoloridos

y sus corazones parchados para poder seguir vivos

tantos, que pierdo la cuenta en medio del tumulto.

 

Algo me lleva a la plaza

a mirar los niños jugando

-me agrada verlos despreocupados-

pero entonces al cabo de un rato, pienso...

que el futuro algo difícil les ha de deparar

y sus rostros de inocencia y risas

quedarán atrás, aplastados de olvido

en fotografías ajadas por el reloj.

 

A veces quisiera ser millonaria

y donar a raudales mi fortuna

para que ningún inocente sufra frío

ni exista ser, con su estómago vacío.

 

Pero no, solo soy poeta, una del montón

y mi único tesoro, mi donativo honesto

es la limpidez de mi palabra e intención.

 

Ojalá eso consuele la congoja de alguien

o al menos mitigue el mal de un espíritu.

Ojalá mi verso sea consuelo y luz

para quien lo necesite, lo busque

y de veras quiera encontrarlo.

 

Ojalá tú, un atardecer cualquiera

encuentres mi palabra sin haberlo planeado

como quien, de pronto, se embelesa con una flor

y la guarda en lo subliminal de su corazón:

inmortal, poderosa, radiante, elevada.

 

Y ojalá que en ese instante

el viento no la desarme

ni la lluvia la moje

ni dedos de nieve y envidia

te la arrebaten.

 

Y entonces solo, afligido y defraudado

sigas de largo -quizás dónde-

sin cautivarte con su significado

ni tampoco deshojar mi deseo

en la desnudez maravillosa

de un fantástico tiempo sagrado.

 

Ojalá logre saber quién y cómo eres...

y ojalá tu mirada me parezca diferente

entre tantas gentes símiles de pálidas.

 

O nos encontremos -quién sabe- 

sentados a unos pocos centímetros

bajo el árbol más longevo de la plaza

esperando aparezcan los pequeños

mientras sopla sentido la existencia

y, sorpresivamente, aun más cerca

sintamos una renovada vibración

-algo así como una esperanza-

en el oxígeno y en las venas.

.

.

.

P-Car

 

Paty Carvajal-Chile

N°1513 – 21.06.2023

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Comentarios3

  • Noa Subin

    Tus palabras sobre la existencia me han tocado el alma.
    Saludos

    • Paty Carvajal

      Hola Noa, celebro que estés aquí, brindándome tu compañía y compartiéndome tu sentir. La existencia a veces es densa pero la poesía acompaña y suaviza. UN abrazo para ti desde Viña del Mar.

    • El Hombre de la Rosa

      Genial y preciada forma de escribir tus hermosas letras estimada Paty
      Saludos desde el Norte de España
      El Hombre de la Rosa

      • Paty Carvajal

        Hola amigo de letras, me contenta mucho que te guste mi forma de escribir, un gusto siempre verte aquí. Va un abrazo grande.

      • LOURDES TARRATS

        Amiga Paty.

        Hay en tu poema una ternura que no se disfraza. La voz reconoce su propia vulnerabilidad sin vergüenza, como quien sabe que sentir demasiado no es un defecto, sino una forma de estar en el mundo. Esa permeabilidad que nombras —a veces dolorosa, a veces luminosa— se vuelve el hilo que sostiene todo el texto.

        Lo más bello es cómo pasás de la compasión hacia los otros a la esperanza íntima de un encuentro. No hay grandilocuencia: solo una mirada que observa, se preocupa, imagina futuros, y aun así conserva un deseo sencillo de consuelo y compañía. Tus imágenes —los niños en la plaza, los huesos cansados, la palabra que alguien encuentra sin buscarla— están dichas con una suavidad que no resta profundidad; al contrario, la amplifica.

        El poema avanza con una honestidad que conmueve sin imponerse. La voz no pretende salvar al mundo: ofrece lo que tiene, que es su palabra limpia, su intención recta, su deseo de aliviar aunque sea un poco. Y en esa modestia hay una elegancia rara, una nobleza que no necesita declararse.

        El cierre, con esa posibilidad de reconocerse en otro bajo un árbol cualquiera, es de una delicadeza que queda resonando. No promete milagros: promete presencia. Y eso, en tiempos tan ruidosos, es casi un acto de fe.

        Gracias por este regalo de letras, amiga.

        Te envio un abrazo envuelto en flores, porque:

        POETAS SOMOS...

        • Paty Carvajal

          Hola Lourdes, buenos días. Gracias de todo corazón por tu lectura pero sobre todo, por tu mirada detallada, tus conclusiones acertadas y tus palabras siempre bien expresadas y cargadas de sabiduría. Me encantan tus abordajes en el arte de la poesía, tanto en lo que escribes de tu autoría como en tus opiniones de otros autores. Eres muy completa y eso te hace luz para muchos de nosotros que tenemos el privilegio de tenerte cerca. Te deseo un lindo día y semana amiga. Besos, Paty

          • LOURDES TARRATS

            Muchos besos para ti también, amiga querida.

            Hablaremos, Okay?

            POETAS SOMOS...siempre.



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